Wanted : Vivos o no muertos (2007)

Vamos a ponernos en situación, esta es la primera película de el director Glasgow Phillips, personaje que en 2002 escribió once episodios para South Park, y para un par de series más. En esta película también ha escrito el guión, junto a Scott Pourroy, que se estrena como guionista, anteriormente ha hecho efectos con miniaturas para Gattaca, una de las pelis de Star Trek, y algunas más.

La historia empieza con el indio Gerónimo (interpretado por Lew Alexander, actor que por suerte no había visto antes) al que persigue el ejercito de los EEUU en tiempos de exterminio de los indios, antes de morir Gerónimo echa una maldición a los hombres blancos en general y por suerte unos años más tarde aparece un hombre blanco, que no sabemos de dónde sale ni dónde se “infecta”, afectado por esta extraña maldición que convierte a la gente en zombies (cómo duele llamarles así), lo divertido de la maldición es que se contagia con el típico mordisco o con un…. arañazo? Por DIOS quién pollas puede escribir esta mierda. Los “zombies” caminan, montan a caballo, hablan, piensan, no mueren con un tiro en la cabeza, sólo mueren al cortarles el pescuezo.

Nuestros protagonistas se conocen en un bar, uno es Elmer, interpretado por James Denton, que lleva unos años haciendo de Mike Delfino en Mujeres desesperadas, y el otro es Luke, interpretado por Chris Kattan, al que hemos podido ver en House on haunted hill, Aqua Teen Hunger Force Colon Movie Film for Theaters, y en unas cuántas películas y series más. A lo que íbamos, Elmer y Luke acaban juntos en el calabozo del pueblo, dónde le encierran al lado de la primera víctima de la maldición, escapan del calabozo y hacen enfadar al sheriff Claypool que junto a su fiel ayudante Cletus les perseguirán durante toda la película en modo zombie.

Por el camino conocen a nuestra protagonista femenina, se llama Sue, interpretada por Navi Rawat, nuestra heroína en Feast. Sue es la sobrina de Gerónimo, ha estado en un internado en la gran manzana, esta bastante de buen ver, y ahora quiere vengar a su tío. Empiezan su andadura en busca de los hombres que provocaron la muerte de su tío, durante el camino irán encontrandose con “zombies” malosos y fin.

Es una película floja, cuyo guión no se puede coger por ninguna parte, los efectos dejan mucho que desear, algunas de las escenas de la película parecen homenajes a Feast entre otras películas del género. Ni las bromas de la película hacen gracia, seguramente no recordaré esta película durante demasiados días, al menos eso espero.

Critters 3 (1991)

Año: 1991
Dirección: Kristine Peterson
Guión: Rupert Harvey, Barry Opper
Reparto: Aimee Brooks, John Calvin, Leonardo DiCaprio, Don Keith Opper

Allá por 1986, se estrenaba en las salas de todo el mundo, un pequeño filme de terror, surgido a la sombra de Gremlins, donde un grupo de bolas extraterrestres que disparan pinchos tranquilizantes, son capaces de rodar y comen carne humana, llegan a la Tierra en una nave espacial, para hacer de las suyas en un pequeño pueblo estadounidense (¿por qué nunca van a parar a Utrera, por ejemplo? Ante todo pronóstico, pues se trataba de una serie B más, que imitaba el estilo de los monstruos guasones de Joe Dante, muy de moda en aquellas fechas, Critters fue todo un éxito, que gustó a una parte importante de los aficionados de todo el mundo. La película mezclaba el terror con la ciencia-ficción, el humor negro, la música heavy y la estética más ochentera, dando como resultado un refrito de lo más divertido y apetecible.

Unos años después, sin hacerse esperar demasiado, en 1988, llegó la secuela de esta cinta, dirigida por Mick Garris, experto adaptador de relatos de Stephen King (yo creo que a Garris le pone bruto el escritor de Maine), que era igual que la anterior, pero con más chicha. Además, al final del filme, las criaturas se unían para crear una bola gigante que arrasaba el pueblo. Y encima, incluye dos momentos antológicos para todo aficionado que se precie: el hombre vestido de conejo de Pascua que es devorado por los critters, y el cazarrecompensas extraterrestre que intenta transformarse en Freddy Krueger, y que acaba tomando el aspecto de una despampanante playmate. Este filme también tuvo una buena acogida y es recordada por todos los que éramos chiquillos en la época.

Pues bien, en 1991, las criaturas llegaron con más hambre, a las estanterías de los videoclubs, ya que la productora no confiaría demasiado en el producto, de modo que no se arriesgaron. Concedieron el mando del barco a una directora desconocida y ambientaron la historia en el interior de un edificio, no se sabe por cuál de los siguientes motivos: para dotar a la situación de un mayor efecto claustrofóbico, al no poder salir los protagonistas del lugar, o por temas de presupuesto. En las anteriores entregas, los critters la liaban parda a lo largo y ancho de un municipio entero; aquí, por el contrario, se centran en una casa, para que así no se les escape ninguna ración humana.
Si nos fijamos bien en los créditos, todo queda en familia, ya que uno de los creadores de la saga, Don Opper, que guionizó el primer título, aquí retoma su papel del cazador del espacio Charlie, un tipo con buen corazón y sanas intenciones, pero a quien nadie cree al hablar de los critters. Por otro lado, uno de los guionistas es Barry Opper, ¿os suena el apellido? Vamos, que esta gente había permanecido en la saga desde sus comienzos, lo cual es de agradecer, ya que no se pierde del todo su espíritu y la historia tiene una coherencia, con respecto a sus precedentes. Ya al comienzo, un grupo de jóvenes se encuentra por sorpresa con Charlie en un bosque, mientras busca critters, y les habla de su historia, que conocemos mediante flash-backs (esta fue la primera peli que vi de la saga, y me enteré de todo lo anterior, gracias a este recurso). El amigo Charlie es un tipo peculiar, pues pasa de ser el borracho del pueblo a todo un héroe, aunque sus pintas no le acompañen: lleva una especie de sucia gabardina, un gorro con orejeras y unas armas la mar de extrañas. Pero como tiene buen corazón, se hará amigo de uno de los niños, al que regala un localizador, por si tuviese algún problema con los critters. Y mira qué casualidad, que al coche de su padre se le pegan unos cuantos bichos hambrientos, con dirección a la ciudad, pues están hartos de tanto campo.

Uno de los jóvenes actores tiene el nombre de Leonardo DiCaprio, ¿os suena?, que empezaba a hacer sus primeros pinitos, enamorando a la chavala protagonista, por supuesto. Pero su padre quiere desalojar a la familia de la chica de su piso actual, con lo que ahí tendremos una fuerte baza dramática, para cuando no salgan los monstruitos (ya podéis vaticinar cómo terminará el padre). Por cierto, la jovencita es muy guapa, aunque después de este filme le perdí la pista, como a su directora.
Pero claro, lo realmente interesante son las apariciones de los critters, que aquí son menos que en otras ocasiones, pero más gordos y peludos. Su diseño ha variado ligeramente y ahora tienen los ojos rojos, unos dientes más afilados y hasta parecen cachorritos, pero nada más lejos, ni se os ocurra acariciarlos. La primera muerte es épica (cómo no, la de alguien que se comporta mal), en el sótano de la casa. La verdad es que hay sólo un fallecimiento más, de alguien que se lo merece (también mola esta muerte, porque el personaje, mientras es engullido, ve en la tele un programa de cocina). Los otros personajes, cuando se percatan de la situación, van de piso a piso, intentando no ser asesinados por los orondos bichos, que como siempre, protagonizan una divertida escena en una cocina, comiendo de todo, manchándose con la harina y haciendo pompas tras la ingesta de Fairy. Y es que la saga se caracteriza por estos momentos cachondos, para equilibrar con los dramáticos de las muertes, aunque tiende más hacia el horror y la truculencia. Pero vamos, que en todos los filmes de los critters, estos hablan en su idioma, siendo subtitulados, profiriendo todo tipo de insultos y hasta haciendo chistes, al estilo Freddy Krueger.

La otra parte cómica es protagonizada por las peripecias y fallos de Charlie, lo mejor de la película, que se erige como salvador en la última parte del filme, tras la llamada de socorro del niño (en todas estas pelis hay niños, claro, para hacer partícipe a toda la familia). También están los abuelos, la asistenta y una mujer que no sabemos de dónde sale. La institución familiar intenta ser quebrantada por los critters, pero ellos jamás lo permitirán, pues hasta el abuelo se carga a uno de los bichos, lo filetea con un hacha.

Pese a ser un título directo al videoclub del barrio y no poseer el encanto de los anteriores, es muy estimable, divertido y hasta lo puedes disfrutar con toda la familia. Eso sí, tras el happy ending, nos encontramos con otro final abierto, que tiene su conclusión en la cuarta y última parte de la franquicia. La penúltima entrega de una saga completa y a la que no se le va la pinza.
Y cuidado, porque Critters es una peli carne de remake, ahora que están tan en boga las (per)versiones de clásicos de los ochenta y más allá.

By Mario

11ª Participación para el concurso, de la mano de…… Mario!

Modificación sorteo Killer Klowns from Outer Space

Buenas Engendros!

Dado que en el concurso para el sorteo del dvd de Killer Klowns sólo participaba el mismo usuario, y no fue esa la motivación principal de esta iniciativa, hemos decidido cambiar las bases siguientes:

Punto 2. Se aceptarán 13 reseñas por usuario como máximo. 10 RESEÑAS POR USUARIO.
Punto 3.
El sorteo se adelanta un poco, y como fecha límite para la entrega de reseñas será el próximo 22 de octubre. El sorteo se realizará el día 23 de octubre 2009.

El concurso debe entenderse como un acto lúdico y participativo para todos.

Saludos o vómitos, lo que prefiráis!

Sorteo DVD Killer Klowns from Outer Space

Sorteo DVD Killer Klowns from Outer Space

Viernes 13 – 7ª Parte (1988)

Título original: Friday the 13th, Part VII: The New Blood
Año: 1988
Dirección: John Carl Buechler
Guión: Manuel Fidello, Daryl Haney
Reparto: Kane Hodder, Lar Park-Lincoln, Susan Jennifer Sullivan

Llegado el año 1988, la franquicia de Viernes 13 estaba en pleno apogeo, pues cada nueva entrega era todo un éxito de taquilla, aunque a la crítica cultureta le hervía la sangre cada vez que se estrenaba un nuevo filme de la saga de Jason. No obstante, algún lumbreras de la Paramount, consideró que había que aportar algún elemento novedoso a la saga, para que no consistiese siempre en lo mismo (como si ello importase realmente), con el mismo villano de siempre, cargándose a los adolescentes estereotipados de siempre. En lo que nadie reparó era que eso propiciaba el encanto a la saga, las muertes, cada vez más retorcidas, sangrientas y con armas inverosímiles. Pues bien, el hijito enchufado del dueño de Paramount (un suponer), pensó en incluir algo nunca visto antes en otra entrega del viernes maldito. Antes ya habían utilizado el 3-D; el asesino fue la madre, después el hijo y más tarde un tarado policía; Jason pasó de emplear un saco de harina como máscara a una de portero de hockey; se le había revivido con un rayo… Por tanto, se empezaron a comer la cabeza, los grandes ejecutivos del estudio, para encontrar algún elemento que llevase a millones de espectadores a las salas. ¿Cuál fue el resultado? Pensaron que lo mejor era unir Viernes 13 con Carrie, de manera que metieron con calzador, rompiendo con el espíritu de la saga, a un nuevo personaje, que estuviera a la altura del señor Voorhees: una adolescente con poderes telequinésicos, que puede mover las cosas con el poder de su mente. Una tontería como un piano, que jamás llega a funcionar en pantalla, aunque logra algunos momentos muy conseguidos en la película, pues Jason encuentra alguien que le planta cara y consigue frenarle. Mas obviamente, sólo lo consigue al final, pues antes, el del machete hace de las suyas, durante una hora de metraje, acuchillando a diestro y siniestro.

Para lograr semejante disparate, el director contratado fue John Carl Buechler, procedente del departamento de maquillaje y efectos especiales de la factoría de Charles Band y familia, y director de “clásicos” como la tercera parte de Ghoulies  o Torok, el Troll. Ello demostraba que a la Paramount empezaban a importarle un pimiento Jason y sus víctimas, o que pensaban que siempre tendría éxito un filme de la saga, a pesar de su penoso planteamiento. Y es que las recaudaciones de estos filmes, nunca bajaban de los 20 millones de dólares en cines estadounidenses, por lo que había que explotar la gallina de los huevos de oro como fuese; así, cada año se estrenaba una nueva peli, como ahora sucede con Saw, donde cada entrega no llegará a ser un bombazo, pero sí se llevará pelas a casa. Además, la producción de estas películas era muy barata, pues sólo eran necesarios unos cuantos jovencitos guapetones que se despelotaran, unos guionistas medio borrachos, efectos especiales sangrientos y resultones, y un departamento de maquillaje que pudiese inventar todo tipo de heridas y muertes. Por ejemplo, esta séptima parte, sólo costó 4 millones de dólares, ganando los 20 millones de los que hablaba antes. Cualquiera se queja así. La octava parte, que intentó innovar nuevamente, recaudó menos que en ocasiones anteriores, por lo que en la novena, se le da un giro de 180º grados al personaje y a la historia, aunque se confirmó así su decadencia. Por estas fechas, la Paramount, responsable del personaje, vendió los derechos de la saga a la New Line Cinema, a tope también en esas fechas, gracias a Pesadilla en Elm Street. Su objetivo era enfrentar, ya por entonces, a los dos grandes iconos (de ahí el plano final de la novena parte de Jason), cosa que no se logró hasta muchos años después.

Y como no quiero enrollarme con los datos históricos mucho más, retomo el asunto del director escogido para el filme: John Carl Buechler, cuyo nombre ya parece de broma. Esta elección pareció estar tomada a cachondeo, tras una noche de farra entre los ejecutivos del estudio de cine, ya que Buechler nunca se había tomado demasiado en serio su carrera (venía de dirigir la mítica Troll), lo cual se demuestra al visionar la película aquí reseñada. Esta es la secuela que más vira hacia la autoparodia del personaje y las situaciones, y no puede ser vista con seriedad, como sí ocurría con secuelas precedentes.
Para empezar, las muertes son ridículas y risibles, no son terroríficas ni salpican sangre a la pantalla, pues todas parecen bromas pesadas. Por ejemplo, el chaval al que le revienta un ojo con una trompetilla. Por otra parte, el asesino siempre llega por detrás, sin que los personajes se percaten de su presencia, tras minutos y minutos siguiendo sus pasos; y así pasa con todas las muertes, no hay ninguna en la que Jason salga de un armario o aparezca frente a ellos, ¡ninguna!, todas por la espalda. Parece ser que ahora Jason teme a los jóvenes de hormonas desatadas o ya no es tan inventivo como antaño para aniquilar. Eso sí, la mejor muerte es la de la tienda de campaña, homenajeada después en Jason X.
Encima, Jason, en un momento concreto, empieza a sacar armas extrañísimas, sin saber de qué lugar, como si estuviéramos ante una parodia tipo Scary Movie, como el momento en el bosque, en el que saca de la nada, una motosierra gigante, y momentos antes le habíamos visto con un hacha. Una estupidez, que parece burlarse de viernes anteriores.

Como siempre, los personajes son bastante estúpidos, pero aquí llegan a límites insospechados. No empatizas con ninguno, ni siquiera con la protagonista con poderes, que es la que resucita por error a Jason, al pensar en su padre, a quien mató cuando era una niña. Y el argumento para llevar a la chica a ese campamento maldito es muy pero que muy tonto: intentar curarla y que dé rienda suelta a sus poderes, justo en el lugar donde falleció su padre. Para ello, es acompañada por un médico, el malo de la función, y un familiar suyo (no recuerdo si era su madre, su tía o su bisabuela, ni me importa). Como es de prever, ambos morirán humillantemente, mientras la chica se salva con el guapetón de turno.

Esta es la típica peli que sólo se puede disfrutar en compañía de amigos y birras, para reírse de muchas situaciones del filme. Prescindible, aunque admirada por unos cuantos.
Pero también cuenta con puntos a su favor: el genial e innovador maquillaje de Jason, que como siempre, nos desvela su rostro hacia el final, similar aquí a un zombie en descomposición (hay que recordar que estuvo un tiempo muerto), y el enfrentamiento entre él y la joven telequinésica, que recuerda al de Freddy vs Jason. Ah, y es la primera ocasión en la que el gran Kane Hodder interpretó a Jason, otorgándole los amaneramientos y gestos que todos asociamos al personaje, gracias a su corpulencia y a ese característico movimiento de hombros, antes de atacar a su próxima víctima…

By Mario

10ª Participación para el concurso, de la mano de…… Mario!

Llega el Circo de los Horrores a Barcelona

El Circo de los Horrores - Teatre Victòria

El Circo de los Horrores - Teatre Victòria

Los usuarios habituales del Metro de Barcelona hace días que podemos ver unos curiosos carteles sobre el próximo estreno de un nuevo y singular espectáculo en el Teatre Victòria: el Circo de los Horrores. Un espectáculo que no nos dejará indiferentes!

Crees que ya nada te puede asustar? ¿Estás convencido que lo has visto todo? Aún no conoces la oscuridad, no conoces el Circo de los Horrores. El circo ha muerto y vamos a desenterrarlo. Innovador, espeluznante, terrorífico, divertido. ¿Te atreves?

¡Ven y diviértete con nosotros!

El Circo de los Horrores, es una producción mimada y producida por Suso Silva, Suso Clown, junto con su compañía, serán los encargados de guiarnos durante la hora y 45 minutos que dura el espectáculo.

Luces, sonido, puesta en escena, atrezo y vestuario minuciosamente fundidos para trasladarnos al cementerio gótico ambientado en el siglo XIX. Es un espectáculo que fusiona el Circo, Teatro y Cabaret.

Buscamos la poética del terror, el susto, todo ello con el mejor humor e interactuando con el público. Introducimos una nueva orientación dentro de la carpa, tanto visual como musical, o con su teatral puesta en escena convirtiendo la pista en un terrorífico cementerio. Suso Clown consigue captar al espectador con un espectáculo fresco, inteligente, de humor macabro pero sobre todo espeluznantemente divertido.

Teatre Victoria: Paral·lel, 67 | http://www.teatrepoliorama.com
EL CIRCO DE LOS HORRORES – Del 1 al 18 de octubre

Clowns - Freakshow

Clowns - Freakshow

Campamento sangriento (1983)

Título original: Sleepaway Camp
Año: 1983
Dirección y guión: Robert Hiltzik
Reparto: Elissa Rose, Jonathan Tiersten, Karen Fields

Que conste que no estamos ante el típico y tópico slasher, surgido como imitación de la saga Viernes 13, en los años ochenta, aunque todo el mundo diga lo contrario. El grupo de personas que piensan así, está compuesto por los críticos de cine de turno, que rechazan cualquier filme de terror antes de empezar, sobre todo si se trata de alguno en el que un asesino despedaza de maneras ingeniosas a los adolescentes que se han portado mal o han practicado sexo. Por cierto, muchas asociaciones de padres, actualmente, deberían luchar por la reposición de este tipo de cine, para enseñar a sus hijos qué les puede pasar si no se comportan como es debido.

Pues bien, aunque Campamento sangriento (o Campamento de verano, según la versión de que se disponga) contenga todos los ingredientes básicos del subgénero, le da una vuelta de tuerca en diversos aspectos, que no convierten la cinta en algo muy sesudo, pero sí más interesante que otros productos de la época, que sólo imitan la fórmula de Viernes 13, sin aportar nada nuevo ni arriesgarse. Vale, que los asesinatos se suceden uno tras otro sin que nadie haga nada, los diálogos son poco menos que estúpidos, el final está más que cantado y muchas situaciones son inverosímiles, pero qué importa, si al final te lo has pasado pipa.

La novedad del filme no es su ambientación, todo sea dicho, pues se desarrolla en un campamento veraniego, cosa poco original. Tampoco innova con el inicio sorprendente, recurso característico de estas películas, para situar al espectador y que siempre tiene su significado para la conclusión. En este caso, presenciamos un desafortunado accidente en el río que está frente al campamento de marras, en el que una lancha motora impacta contra un hombre, que nada junto a sus hijos (y no digo más, porque significaría desvelar demasiado para el espectador que no conozca la peli). Y enseguida, un cartel de 8 años después, y bla bla bla.

La película sorprende al presentar un campamento en el que conviven, no sólo tontos adolescentes que sólo piensan en meterla en caliente, sino también adultos encargados del lugar, chicos más jóvenes y niños. Vamos, como un campamento de verdad, ya era hora. Además, les vemos practicar actividades clásicas de estos emplazamientos: natación, deportes, juegos varios, fiestas… No sólo están ahí como carnaza para el asesino.
Por otro lado, las muertes tardan en hacer acto de presencia, y no sólo se basan en cuchilladas al tun tun, sino que son más bien rebuscadas (un panal de abejas dentro de un baño, agua hirviendo sobre uno de los cocineros…). Es algo que aporta algo de veracidad, pues no todos los asesinos tienen por qué saber manejar a la perfección un hacha o un cuchillo jamonero. Ante estos crímenes, el dueño del campamento hace oídos sordos e intenta callar al resto del equipo, para que los padres no retiren a sus hijos del centro. Algo que es muy probable que ocurriera en la realidad.

El otro elemento innovador del filme es aquel por el que hoy no podría hacerse una peli igual, y es que no es muy políticamente correcto, que digamos: uno de los cocineros, todo un pederasta, intenta aprovecharse de la protagonista; se insinúa una relación entre el dueño, muy mayor, y una jovencita monitora; el padre que muere al principio era gay; asesinan a niños pequeños (aunque no vemos el asesinato)… Por eso se aleja de otros títulos de la época, con muchas muertes, pero con espíritu Disney en el fondo.

Aquí no hay ningún héroe, y el que se nos presenta, también podría ser el villano de la función. Y el final es de lo más rebuscado, pero nos ofrece un plano bastante recordable.
No os perdáis los paquetes que lucen algunos monitores, nada disimulados, o las camisetas protogay que lucen los adolescentes.
Por cierto, que la saga continuó con más películas, derivando más hacia la comedia que hacia el terror, pero el asesino continúa siendo el mismo y se rompe el suspense del quién será.  Actualmente, está en producción la sexta entrega.

By Mario

9ª Participación para el concurso, de la mano de…… Mario!

Dead Snow (2009)

Dead Snow (dir: Tommy Wirkola, 2009)

Dead Snow (dir: Tommy Wirkola, 2009)

La verdad es que todavía no se ha estrenado la película por estos lares (la disfrutaremos en Sitges) y ciertamente, casi todos la hemos visto ya. Incluso algunos blogs que solemos visitar hace meses que ya tienen sendas reseñas: Almas Oscuras, el blog de Joan Lafulla y AVT, el blog de nuestro gran amigo y colaborador, a la par que torturador de nuestras mentes y ojos, Maese Naxo Fiol.

Evidentemente, cuando uno se existe una película sobre zombies nazis, uno se tira de cabeza para verla. No obstante, antes de hacer nuestra particular reseña, tendremos que advertiros sobre las pretensiones de film. Esto… ninguna! Puro entretenimiento, sin más, es decir, ni una gran historia, ni un gran guión, ni unos personajes de la hostia,… entonces vale la pena verla ¿? Por supuesto! Por la temática,… uhmmm… Zombies Nazis! Un caso paralelo sucede con Zombie Strippers, y que dentro de poco, comentaremos en el blog. Además, de este ya de por sí, potente motivación, la película está acompañada de grandes dosis de sangre, tripas, desmembramientos y gore, que es en definitiva lo que vale la pena de la película… Que si no…

A todos nos sobrarán los personajes cliché que utiliza la película, las referencias y guiños a otras películas del género tales como Bad Taste o Evil Dead están interpretados como el culo, y los momentos humorísticos, pasan a ser momentos absurdos. Además, contamos con una intro demasiado larga, es decir, cuando uno visiona este tipo de películas que ya sabe a lo que va, creo que desde el minuto 5 ya se tiene que empezar a matar a diestro y siniestro; además, cuando contamos con la elite de la SS en modo Zombie! Si Himmler levantará la cabeza… No puedes hacer una película con una intro de 30 minutos, sin que se vea nada interesante, y luego concentrarlo todo para el final…
No obstante, y habiendo hecho un análisis bastante real de lo que uno se encontrará… Zombis Nazis, si que os recomiendo como mínimo un visionado! Lo disfrutaréis!

Dead Snow (dir y coguionista: Tommy Wirkola – Død snø, 2009 Noruega) cuenta la historia de amigos que se van un finde a la montaña. Dónde ¿? Pues a la típica cabaña, perdida por los montes de Dios. La película empieza con la escena de Sara (Ane Dahl Torp), que haciendo esquí alpino que huye atemorizada de algún animal o ser que la está acechando; solo entrevemos lo que sucederá más adelante, y digo entrever, por que tampoco se ve nada en claro.

Acto seguido ya se nos presenta al grupo de jóvenes, parece ser que son un grupo recién obtenida la licenciatura de medicina, que se dirigen a las montañas a correrse una buena juerga. Los personajes son bastante planos y tipificados, y ni tan sólo destacamos las típicas tías buenorras.

Das Zombie SS!

Das Zombie SS!

Martin (Vegar Hoel), un incomprensible licenciado en medicina que se desmaya nada más ver sangre.
Roy (Stig Frode Henriksen), un casi superviviente. Coguionista del film.
Hanna (Charlotte Frogner), una casi superviviente.
Vegard (Lasse Valdal), el novio de la desaparecida y guaperillas de turno.
Liv (Evy Kasseth Røsten), la guapetona del grupo.
Erlend (Jeppe Laursen), el friki del grupo, fan del cine de terror. Por favor, que alguien le pegue un tiro.
Chris (Jenny Skavlan), carne de cañón.

Mientras esperan la llegada de Sara, empiezan a beber y a comportarse como idiotas, pero algo les sorprenderá. La visita inesperada e inquietante de un misterioso vagabundo (Bjørn Sundquist) que les pregunta que coño estan haciendo ahí. Este personaje será el encargado de narrarnos la trama de la película: durante la Segunda Guerra Mundial, una división de elite de la SS (Einsatzgruppen), capitaneada por el Comandate Herzog fue el responsable de sembrar el pánico y el terror por Øksfjord. Estos se dedicaron a expoliar al pueblo de sus riquezas y a asesinar a la población local, pero todo tiene su límite, y los lugareños, se organizaron y les plantaron cara, haciéndoles huir a las montañas, de las que nunca más se supo de ellos. Pero los nazis clamaron venganza y tarde o temprano, volverán para reclamar su oro y riquezas.

Y ahora, que ya tenemos la justificación de la película, ya pueden empezar las matanzas! Y eso es lo que sucede, el primero en caer esa misma noche, será el vagabundo, aunque como en el caso de Sara, no se vea ni un ápice de sangre. Por la mañana siguiente, Vegard preocupado por que Sara no haya llegado, decide ir a buscarla con la moto-nieve! Entretanto, los coleguillas se quedan continuando haciendo de las suyas, es decir, nada! Pero por un golpe de fortuna, en un zulo encuentran una caja con un montón de joyas y dinero. Os suena de antes ¿?

A partir de ahí, empezará la acción de la buena! Los zombies nazis salen de su letargo y esa misma noche atacarán ya a nuestro grupo de zopencos! Es aquí cuando empieza todo lo que estábamos esperando: muertes, sangre, vísceras, violencia, y sobre todo, tripas, muchas tripas! Llegando a afirmar que las escenas donde las tripas son las protagonistas, son las mejores del film. Nuestros protas irán cayendo como moscas, aunque Martin y Roy montarán una pequeña resistencia, armados con material de bricolaje del cobertizo de la casa: martillos, cuchillos, hoces y hasta una motosierra (os suena ¿?) uno de los aspectos negativos destacable de la peli, es la incrogruente presentación de los zombies nazis, por que en las primera imágenes que entrevemos de ellos, son como seres super rápidos, que atacan a velocidad lumínica; y en cambio, posteriormente, ya les cuesta más moverse por la nieve…

En definitiva, y habiendo comentado todo lo comentado anteriormente, recomiendo Dead Snow, que a más de uno, nos recordará esas horas interminables jugando al Wolfenstein y Return of Wolfenstein, y más actual, al Call of Duty con el mod de Zombies Nazis! Una auténtica locura! Vayan pasando por favor, que ya tengo mi rifle preparado! Das Zombie Land!!!