Torso, violencia carnal (1973)

Torso, violencia carnal (dir: Sergio Martino, 1973)

Torso, violencia carnal (dir: Sergio Martino, 1973)

Continuamos con reseñas de películas proyectadas en Garcilaso. Como no pude asistir al pase de Torso, me puse como deberes conseguir una copia de la misma, hecho casi imposible, puesto que la edición en dvd de la misma está descatalogada. Pero ya sabéis, que quién la sigue la consigue. Anteriormente a dicha proyección, y para ser del todo sincero, no tenía ni pajotera idea de que era el ‘Giallo‘, hasta tal punto, que tuve que documentarme un poco para saber por dónde iban los tiros.

El Giallo es un subgénero cinematográfico de origen italiano, derivado del thriller y del cine de terror. El nombre de “Giallo” (amarillo en italiano), se debe a que estas películas, están basadas en los argumentos de una colección de novelas con la cubiertas de ese color. Este tipo de películas fue iniciado por Mario Bava con la película La muchacha que sabía demasiado (1963).
Dicho género provocó que durante la década de 1970 (y gran parte de la década de 1980) las pantallas se llenaran con títulos enigmáticos, protagonizados por psicópatas enmascarados, con guantes de cuero, y bellas mujeres en peligro que se movían compulsivamente en una trama enrevesada.

Torso, violencia Carnal (Dir: Sergio Martino, 1973 – Título original: I corpi presentano tracce di violenza carnale, internacionalmente conocida también como, Bodies Bear Traces of Carnal Violence o sólo, Carnal Violence), Martino también se encarga de la historia y del guión, juntamente con Ernesto Gastaldi. Destacamos otras películas del gran Martino, tales como La Cola del Escorpión (1971, La coda dello scorpione), La perversa Señora Ward (1971, Lo strano vizio della Signora Wardh), La Montaña del Dios Caníbal (1978, La montagna del dio cannibale), con la espectacular Ursula Andress o La isla de los hombres peces (1979, L’isola degli uomini pesce). La edición en español de Torso es de Filmax, y según tengo entendido, se trata de la versión censurada.

En una pequeña ciudad italiana, Perugia, están sucediendo extraños asesinatos. En Perugia hay una universidad, por lo que está plagada de jóvenes universitarias, todas ellas muy bellas y exuberantes. Precisamente, el primer asesinato es de una joven pareja mientras están en un coche pasando el rosario, vemos como nuestro misterioso asesino siente una obsesión y atracción por las muñecas y los ojos de las chicas. La policía sólo tiene una pista del asesino, un pañuelo estampado de color negro y rojo (con el que estrangula), pero y a pesar que hay un vendedor ambulante de pañuelos en el pueblo, no tienen ni idea de por donde empezar. Tras la muerte del vendedor, y del zapatero del pueblo, supuestamente individuos que podían saber o conocer la identidad real del encapuchado asesino, la trama se focaliza en dos posibles sospechosos, el médico Roberto (Luc Merenda) y otro joven estudiante Franz (John Richardson), que poseía un pañuelo parecido al de nuestro asesino. 

El grupo de chicas decide tomarse un tomarse un respiro, y van a pasar un fin de semana, en la mansión del tío de Daniela (Tina Aumont), acompañada de la pareja lésbica, Katia (Angela Covello) & Ursula (Carla Brait). Además se les unirá también, Jane (Suzy Kendall) una guapa americana compañera de estudios. A su llegada a la villa, las guapas chicas revolucionan todo el pueblo. Misteriosamente, los dos sospechosos, siguen los rastros de nuestras chicas, que aprovecharán esos días de relax, para tomar el sol en bolas y lucir pechuga a la mínima de canto.

Cumpliendo con los cánones del buen cine giallo, el enigma de la película se nos revelará al final (a veces de una manera delirante y tramposa) y cuando sale a la luz, generalmente en forma de flashback, se desata la más visceral de las violencias. En el flashback descubrimos la obsesión por las muñecas de nuestro asesino, considerando a las chicas asesinadas, como estúpidas muñecas de carne.

Uno de los elementos clave de la película, además de las chicas guapas, que atraen la atención del espectador, es el propio asesino. Con una estética misteriosa, una máscara muy bien conseguida, simple pero eficaz, unos guantes de cuero negros, y unos movimientos acompasados, harán que la tensión se desate cuando éste aparece. Lo único criticable de la película serían las escenas violentas, muy concentradas al final de la peli, y que a para mi gusto, tendrían que ser más explícitas y sanguinarias, puesto que se descuartiza sin sangre! Pero contando supuestamente con la versión censurada, no sé muy bien, si en la Uncut version, estas escenas gozan de todo su esplendor.

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