Vampire (2011)

Vampire posterEsta es la primera incursión americana del polifacético realizador japonés, Shunji Iwai (anteriormente premiado en Sitges con All About Lilly Chou-ChouRiri Shushu no subete en 2001).

En esta ocasión, Vampire se convierte en una apuesta totalmente personal del Sr. Iwai pese a ser un film para el mercado Hollywoodiense. Este hecho lo vemos claramente reflejado en el apartado técnico del film, ya que Shunji Iwai se encarga de: guión, realización, producción, montaje y música. Se puede participar en más cosas ¿?

Vampire es una (incorrecta) versión contemporánea y moderna del mundo vampírico. Alejados de los vampiros con colmillos y capa, esta película nos mostrará un visión diferente del vampirismo. Pero pese a ser una idea muy brillante y fresca, el film no acabará de funcionar.

Vampire se queda a medio camino entre el vampirismo y los asesinos en serie, es decir, Iwai toca ambas temáticas pero no ahonda lo suficiente en ellas, obteniendo un resultado muy descafeinado. Pese a intentar ser una película intimista y con un trato directo, todo queda en pinceladas o brochazos según se mire.

Vayamos al lío…

Un joven (28 años) profesor de Biología de un instituto, Simon (Kevin Zegers) tiene una doble vida. Cuida de su madre enferma de Alzheimer, Helga (Amanda Plummer, una de las actrices favoritas del cine indie) que vive atada a un arnés y unos globos que le impiden que se escape. Este extraño artilugio es invención de su hijo.

Transfusion de sangrePero Simon, oculta un macabro secreto, es un asesino en serie apodado: El Vampiro. Obtiene sus víctimas de una web llamada Sui Site (Suicide Site), un foro que aglutina a personas de tendencias suicidas. Bajo un sobrenombre o nick name, Simon se pone en contacto con  sus bellas y guapas víctimas, y las convence para que donen su sangre. Él actúa como maestro de ceremonias en el último aliento o suspiro de sus entregadas víctimas. La operación es muy sencilla pero efectiva: drenar la sangre de sus víctimas, extrayéndolo de una forma elegante e indolora. Este elixir (sangre) ejerce un efecto hipnotizador en nuestro vampiro, que no dudará ni un segundo en bebérselo, como una manera de unirse a ellas, de conservar parte de su vitalidad en su interior.

El perfil de sus víctimas siempre es el mismo: jóvenes bellas con tendencias suicidas, y que por una causa u otra, no quieren seguir viviendo. Así pasarán por sus manos: Jellyfish (Keisha Castle-Hughes), Kristin Kreuk o Rachael Leigh Cook. Pero una de sus víctimas: Ladybird (Adelaide Clemens) y el vínculo emocional que establezca con ella hará que cambie su visión o su manera de entender lo que hace.

¡Qué rica!

¡Qué rica!

Simon, un tipo inteligente, cautiva a sus víctimas hasta convencerlas para que participen en un experimento, a modo casi de donación voluntaria de su sangre. No olvidemos que la sangre sólo representa el 8% de nuestros fluidos corporales, y sólo con drenar 2/3 partes se obtiene la muerte. En este sentido, Simon es el instrumento eutanásico de sus víctimas, es decir, para él ejerce de manera correcta, ya que sus víctimas se entregan casi de forma voluntaria.

Para mí otro de los grandes errores del film, es mostrarnos una visión humana de un asesino en serie. No olvidemos que Simon mata personas por muchas tendencias suicidas o bolladas estén sus víctimas. No creo que se pueda humanizar un hecho así, aunque el que lo haga tenga cara de no haber roto nunca ningún plato y tenga problemas como cualquier otro.

Esta humanización del asesino (del “vampiro“) es totalmente ficticia e irreal: su intento de tener novia con Michaela (Jodi Balfour), intento de tener vida social, su papel de buen profesor y consejero con una de sus alumnas, Mina (Yû Aoi), que precisamente intenta suicidarse o el hecho que se enamore, le quitan toda credibilidad como asesino.

Chupa, chupa!

Chupa, chupa!

Un asesino en serie no puede presentarse como una persona con sentimientos y emociones; y a la siguiente escena, se está pelando a una tía! Tampoco estoy de acuerdo que siempre debamos representar al asesino de la misma manera: trauma infantil, inadaptado social, inestable emocionalmente y carente de toda empatía o sentimiento… Pero de ahí, a hacerlo como en Vampire es pasarse.

Si eso lo unimos al tema vampírico, obtenemos una visión confusa o desvirtuada del film. Para mí, para empezar el título es igualmente erróneo, pues Vampire no es una película de vampiros como siempre los hemos entendido. Otra cosa bien diferente, es que se utilice la sangre como fuente vital o portadora de energía o vida; pero ello, no hace falta unirlo al tema vampírico.

La sangre es un elemento que puede ser utilizado como elemento independiente, sin vincularlo a los seres con colmillos, así que para mi gusto, es todo un fallo!
Eso sí, Vampire está muy bien realizada y técnicamente, es correcta; pero la historia confunde y no está bien desarrollada. Esperemos que el siguiente film del Sr. Iwai no se titule Zombie y trate sobre el canibalismo… A buen entendedor, vampiros le sobran!

Anuncios

The Moth Diaries (2011)

The Moth Diaries posterHa tenido que pasar una década para que Mary Harron volviera a Sitges. Esa mujer que en el año 2000 dejó a todo el mundo con la boca abierta con American Psycho, ha regresado al festival pero con una propuesta muy distinta. American Psycho fue una película encumbrada al éxito (culto), tan sólo estrenarse y pese a ser una crítica social de América, contiene un espectáculo visual de sangre y violencia inauditos hasta entonces con una mujer tras las cámaras (realización).

Pero su vuelta a Sitges ha sido muy distinta, y tal y como la propia Mary Harron nos contaba en la presentación, The Moth Diaries que es un thriller con 3 momentos clave (entendemos que fuertes) y que está dedicada a sus hijas, y eso, quieras o no, se nota en el resultado final.

Tal y como hizo con American Psycho, la Sra. Harron ha adaptado la novela homónima escrita por Rachel Klein (2002), una revisión de esos cuentos de terror gótico. Se atreve con una de las temáticas más famosas de hoy en día, después de los zombies, claro está: los vampiros. Aunque The Moth Diaries es anterior a la primera entrega de la saga Crepúsculo, quieras o no, las comparaciones le serán del todo inevitables.

The Moth Diaries - actressesLa trama nos sitúa en el inicio de un nuevo curso escolar en Brangwyn, un internado de élite para señoritas. Allí, Rebecca (Sarah Bolger) y Lucie (Sarah Gadon) son super best friends forever (BFF), hasta tienen un colgante de la amistad y tó!

Pero la relación empezará a cambiar con la llegada de una nueva estudiante, la bella y misteriosa Ernessa (Lily Cole) que viene de Europa. Poco a poco, Ernessa captará la atención de Lucie apartándola de Rebecca. Aunque a primera vista, Rebecca tiene celos de Ernessa, su extraño comportamiento unido a macabros acontecimientos en el internado, harán sospechar a Rebecca que Ernessa es una vampira.

Además, esta hace aflorar oscuros y dolorosos fantasmas del pasado (reciente) de Rebecca, unido a un comportamiento ‘peculiar’ (nunca come con ellas, piel extremadamente blanca, su habitación desprende un extraño olor…); son indicios suficientes para que Rebecca tenga esta teoría. En cambio, el resto de compañeras piensan que Rebecca se ha obsesionado con la nueva estudiante.

Ernessa, la vampira.Rebecca tan sólo tendrá apoyo aunque ‘interesado’ del guapo profesor de literatura, Mr. Davies (Scott Speedman), único personaje masculino del film y que intentará aprovechar su ‘inocencia’…

Será capaz Rebecca de desvelar los oscuros y siniestros designios de Ernessa ¿? Le acabará arrebatando a Lucie ¿? Es realmente Ernessa un vampiro ¿?

Aunque The Moth Diaries sea una película excelente, bien dirigida, con buenas interpretaciones (sobre todo, la de guapa, Lily Cole), buenos efectos especiales, ‘original’ historia pese a tocar una de los mitos más sobados del cine de terror: el vampirismo… Pero a mí personalmente, no me ha aportado nada.

Evidentemente, como elementos vampíricos el film tiene que contener sangre, aunque no abunde mucho porque esta se intuye más que se visualiza, junto al deseo carnal (tensión sexual) que un vampiro suele despertar en sus objetivos.

No me siento público objetivo de este film, aunque no por ello voy a decir que es una mierda, porque no lo es, se nota que está hecha por toda una profesional: Mary Harron; pero si buscáis en The Moth Diaries, alguna analogía con American Psycho, la desilusión que sentiréis será monumental! Por fortuna, nosotros fuimos avisados.

Eso sí, seguro que a las hijas adolescente de Mrs. Harron les encanta… pero por desgracia, nosotros ya estamos un poco más creciditos (y no sólo a lo ancho, me refiero).

Cartel Promocional: The Moth Diaries

Lemora, un Cuento Sobrenatural (1973)

Lady Dracula

Lady Dracula

Antes de empezar con esta reseña, debo deciros que no tenía ningún conocimiento previo del film  y que su adquisición fue completamente a ciegas. A veces, suelo dejarme llevar por mi instinto cinéfilo y bueno… hemos tenido experiencias de todo tipo, buenas y horribles!

Visionamos Lemora en la pasada Noche de Cine Inconexo VI, y la verdad es que nos sorprendió y acabó gustando en parte; eso sí, el escenario habitual de visionados era distinto, era un pase con los colegas, con ganas de juerga y comentar a piñón! Quizás si la hubiera visto en casa, el resultado hubiera sido muy distinto…

Lemora, A Child’s Tale of the Supernatural (1973) es un proyecto conjunto de Richard Blackburn & Robert Fern que se encargaron del guión, realización y producción… bueno, no me extraña porque para hacer esto… Parece ser que la peli sufrió algún tipo de percance con la distribución porque se estrenó en Mayo de 1975.

También conocida bajo los títulos: Lemora, the Lady Dracula; The Legendary Curse of Lemora; The Rape of the Vampires o Lady Dracula, a secas… Como muy bien nos indica el subtítulo es un cuento sobrenatural, entre lo terrorífico y lo abominable, pero en absoluto dirigido al público infantil… Vaya a menos que luego no queráis tener hijos traumatizados!!

El comienzo de la película es un tanto confuso, en los ‘supuestos’ años 30 un gánster en plena acción se cepilla a una pareja que están en la cama… y luego se da a la fuga con su buga yendo a parar a una casa con unos seres un tanto extraños!

Parece ser que el gánster de poca monta es un tal Alvin Lee (William Whitton), que en un ataque de cuernos, asesina a su mujer & amante. Atrás dejará a Lila (Cheryl Smith), una jovencilla de aspecto puro y virginal de 13 años (ficticios) que tendrá que vivir con el reverendo Mueller (Richard Blackburn) del pueblo de Tylerville.

Lila canta en el coro de la iglesia baptista y su voz angelical tiene encandilado a todo el vecindario…. Bueno, el reverendo está mucho más que encandilado pero eso es un secreto de confesión. Un día recibe una carta de una tal Lemora (Lesley Taplin) informándole que su padre está muy enfermo! Por este motivo, Lila, ni corta ni perezosa emprende un viaje sola para ir en su búsqueda. Y qué mejor momento que viajar de noche ¿?

Lemora vestida con un mantel... Gran vestuario, sí señor!

Lemora vestida con un mantel... Gran vestuario, sí señor!

La búsqueda del transporte ya de por sí, es un poco confusa, extraña y plagada de preguntas sin resolver pero comparado con el viaje en sí, eso sí que ya es surrealista. Viaja en un ‘supuesto’ autobús de línea, sólo con su conductor (Hy Pyke), personaje comparable con los que solía encarnar Víctor Israel, para que nos entendamos!

Tienen un accidente en medio del bosque y a plena noche cerrada, y evidentemente, empiezan a salir unos seres extraños a modo de zombies. Dichos zombis no se sabe muy bien si son o no necrófagos puesto que sólo matan tras su paso.

Lila logra zafarse de ellos y dar con una extraña casa de estilo victoriano. Pero en vez de acogerla y darle resguardo, la acaban encerrando en una caseta… Tan sólo recibe la visita de una vieja ama de llaves (Maxine Ballantyne) que le trae comida y poco más. Da la coincidencia que la casa victoriana, es el mismo refugio donde se encuentra su padre ‘enfermo’ y por fin, Lila conocerá a Lemora.

Esta enigmática anfitriona, parece que vive en el siglo pasado (era victoriana) y rodeada de unos misteriosos niños pequeños… Lemora retendrá a Lila en su mansión con el pretexto que su padre está muy enfermo y todavía no puede verlo.

Pero qué oscuros secretos ocultará Lemora y todos los seres de la casa ¿? Estará su padre realmente enfermo ¿?

Tal y como ya os he dicho anteriormente, el hecho que visionara esta cinta en una noche de cine inconexo ayudó en gran medida a que pasara mejor… Pero no nos engañemos, Lemora: un cuento sobrenatural es un truñaco de 3 pares de co’ones! Eso sí, el film en ciertos círculos cinéfilos de terror goza de buena reputación y hasta cierta consideración de peli de culto… No sé si fomentado por la propia Cheryl Smith o por la peli en sí misma!

Primero de todo, los errores, lagunas e incluso océanos de la historia confundiéndonos en todo momento, uno no sabe si la trama transcurre en los años 30 o en la época victoriana, queriendo imitar a las típicas producciones de la Hammer de estilo terror gótico. Además, el atractivo de la película va decayendo con los minutos, hasta que llegamos al final, donde hay una batalla ‘épica’ del todo surrealista y sin sentido.

Al pretender ser un cuento de terror, toca o intenta tocar demasiados palos para mi gusto: zombies o monstruos, vampirismo, esoterismo y satanismo… Y lo apoteósico para mí, es la batalla final! Ni pies ni cabeza!

Los FX’s dejan mucho que desear, reduciéndose algunas veces, a simple maquillaje y vas que te matas…

Lila tomando un baño... Pincha en la imagen para más detalles!

Lila tomando un baño... Pincha en la imagen para más detalles!

Eso sí, lo único que destacaremos como positivo, y evidentemente, es lo primero que nos llamó la atención a nuestras enfermas mentes, fue la pura y virginal, Lila. El Sr. Blackburn quiso sacarle provecho y nada más empezar la peli, entrevimos que más adelante se la sacaría jugo al tema. Pese a ligeras insinuaciones y poco más, no olvidemos que Lila representa que tiene 13 años, en la vida real, Cheryl Smith ya tenía 18 años. Por este motivo, se pudo haber explotado mucho más el lado erótico o sexual del cuento. Aunque seguro que nos encontramos con una versión censurada, no me extrañaría saber que la cinta original, contenía desnudos integrales de Lila. No olvidemos que Cheryl “Rainbeaux” Smith rodó años más tarde, Fantasías Sexuales (SlumberParty ’57, 1976) o Cinderella (1977) con muchos desnudos!

En definitiva, como todo cuento infantil, mucha fantasía de por medio, llegando a veces a rozar los surrealista y psicotrópico, pero ya se sabe los cuentos y las fábulas, cada uno las cuenta como le parecen.

Lemola, Lemora ¿?

We are the Night (2010)

Wir sind die Nacht

Wir sind die Nacht

Este año uno de los motivos en los que estaba inspirado el Festival de Sitges eran los Vampiros; esos Hominis Nocturna o Nosferatu que vagan por la calle en busca de sangre!

Parte de la programación contenía películas dedicadas al mundo vampírico o de los chupasangres. Este año, la estrella indiscutible de los films vampíricos era sin lugar a dudas el remake de Déjame Entrar, Let me in. En cambio, otras películas pasaron sin pena ni gloria, aunque hayan obtenido el premio especial del jurado como es el caso de We are the Night! Misa no lo entiende… de ahí que nunca debamos hacer caso del jurado, que de bien seguro, en ese pase se fue de parranda!

Suerte que era una película de relleno, es decir, esas “elegidas” por no estar tantas horas en la calle o en el bar. Y encima en el tráiler se medio intuye un rollo bollo de vampiras modernas (que como mínimo piensas, veré pechuga), pues ni eso, luego descubres que es una tomadura de pelo de ahí te espero…

Este bodrio vampírico está dirigido por Dennis Gansel, sí… sí, habéis leído bien, el mismo que realizó La Ola (The WaveDie Welle, 2008); hecho totalmente inexplicable para nuestro poco o corto entendimiento, a menos que no se trate de un mal día del Sr. Gansel o de la típica peli para comer…. porque si no….

Louise preparándose para la merienda!

Louise preparándose para la merienda!

Definir We are the Night (Wir sind die Nacht) como una película de vampiros, es casi insultar a las pelis del género vampírico (si Bela Lugosi levantara la cabeza….); y es que este film se podría definir como Sexo en Nueva York Dark, es decir, con un toque siniestro, y aprovechando el tirón que últimamente, los vampiretas de tres al cuarto vuelven a tener, gracias a la infumable saga Crepúsculo.

Cualquier intento de relacionar We are the Night con cualquier clásico vampiro como pueda ser Carmilla, podría ser considerado una herejía y por tanto, un empalamiento en toda regla. Y encima, va el jurado y la premia….

Lena (Karoline Herfurth), una joven berlinesa de 20 años, sobrevive como puede intentando no violar su condicional, pero con pésimos resultados. En un intento frustrado de robo, es perseguida por Berlín por el comisario Tom Serner (Max Riemelt), pero Lena por un golpe de fortuna logra escapar.

La vida de Lena es una completa mierda, su madre pasa de ella, así que no le queda otra alternativa posible que buscarse la vida por su cuenta. Esa misma noche, Lena se “arregla” un poco e irá a una de esas rave’s clandestinas berlinesas. En esa fiesta conocerá a una mujer, que cambiará su vida para siempre, la madurita y enigmática, Lousie (Nina Hoss), que se fija en Lena por sus bonitos ojos!

Louise va acompañada en todo momento por Charlotte (Jennifer Ulrich), una bella per siempre depresiva y distante actriz; y por Nora (Anna Fischer), la díscola y rompedora de reglas del grupo de féminas. Estas parece que saben adaptarse muy bien a la vida nocturna berlinesa, pero a Louise le falta algo…. Quizás sea Lena ¿?

Podrá resistirse Lena a la oferta de Louise ¿? Llevar una nueva vida, ser otra persona, renunciar a su pasado y a todo; pero una nueva vida llena de glamour, dinero, coches y adrenalina a tope ¿?
Como siempre, en este tipo de pelis ñoñas (por muchas vampiras que salgan), el amor se acabará interponiendo delante de todo y todos. Será Lena capaz de permanecer siempre al lado de Lousie ¿? Ella que le da la inmortalidad

Uuhhmmmm.... Me chupas la gotita ¿?

Uuhhmmmm.... Me chupas la gotita ¿?

No perdáis el tiempo chicos con esta película, claramente dirigida al público femenino en general, y que hará las delicias de los nuevos seguidores de las pelis de vampiros, y que gracias a sagas como Crepúsculo, o los libros de la Sra. Arroz (Rice), entienden al mundo vampírico controlado sólo por mujeres medio bolleras (ojalá en la peli lo hubieran sido al 100%, porque nos hubieran alegrado la vista), que sólo saben ir de compras, conducir coches deportivos, ir a cenar a restaurantes caros y montarse fiestas techno!!!

Ole tus güevos Gansel! Sexo en NY con colmillos y maduritas jugando a vampiras!

La Máscara del Demonio (1960)

La Máscara del Demonio (1960)

La Máscara del Demonio (1960)

Si hace poco hicimos la reseña de Macabro, considerada como la mejor película de Lamberto Bava, ahora le toca el turno a su padre, Mario Bava.

La Máscara del Demonio fue el primer proyecto de realización importante que se le encargó a Mario Bava, aunque anteriormente ya había dirigido películas, siempre sin acreditar, tales como: Caltiki, el monstruo inmortal (1959) o Los Vampiros (I vampiri, 1956).

El film está basado en un relato corto, titulado El Viyi, de un novelista hijo de cosacos, Nikolai Gogol (1835), y el guión fue obra de Ennio De Concini & Mario Serandrei.

La Máscara del Demonio bebe de dos fuentes fundamentales del cine de terror clásico: por un lado, el legado de monstruos de la Universal y las producciones de la Hammer. Y es que la conexión entre ambas es brutal, con un resultado insuperable.

Barbara Steele

Barbara Steele

La Máscara del Demonio (Dir: Mario Bava – La Maschera del Demonio, 1960), desconozco cuál fue la motivación por la que en el mercado americano se tituló como Black Sunday (deduzco que alguna creencia religiosa hay de por medio, pero tampoco estoy seguro).

El film cuenta con una brillante intro que nos traslada al 1630 en plena Rusia donde la princesa Asa Vadja (Barbara Steele) es condenada por brujería por la Inquisición. El Inquisidor no es otro que príncipe Vadja (Antonio Pierfederici), hermano de Asa y que durante la sentencia de muerte, reniega de su hermana. La consiguiente pena capital también incluye al príncipe Igor Javutich (Arturo Dominici), marido de Asa. Parece ser que en la versión italiana del film, ambos eran hermanos, es decir, un agravante más de prácticas de brujería, el incesto.

A ambos se les clavará la máscara del demonio, que no es otra que una gran máscara de hierro con pinchos en su interior. Es colocada por los verdugos, y puesta a mazazos, provocando la muerte de ambos, no sin antes la previa, maldición de la estirpe Vadja por parte de Asa. Mientras que a Asa se la entierra en la capilla familiar, a Javutich se le entierra fuera del cementerio, negándole suelo sagrado, y por tanto, el eterno descanso.

La princesa Asa sentenciada!

La princesa Asa sentenciada!

A continuación transcurren 200 años, y damos con un par de doctores: el Dr. Thomas Kruvejan (Andrea Checchi) y el Dr. Andre Gorovek (John Richardson) que se dirigen desde St. Petersburgo hacia Moscú, para asistir a unas conferencias médicas. Tras tomar un atajo, dan con una capilla en ruinas, y los designios del infortunio les trasladarán a la antigua capilla de los Vadja.

Allí comprobarán que las leyendas locales son ciertas y gracias a sus investigaciones “particulares” y chapuceras, descubren el sepulcro de la bruja Vadja. A la salida se topan con la actual princesa Katia Vadja (Barbara Steele), el vivo retrato de la princesa bruja Asa.

Entonces la trama relacionará a los dos doctores con la maldición de los Vadja: el príncipe Vadja (Ivo Garrani) y Constantine Vadja (Enrico Olivieri), hermano de Katia. Todos ellos deberán protagonizar la típica lucha entre el bien (cruz) y el mundo de tinieblas (vampiros). No olvidéis nunca que los poderes malignos, no se destruyen nunca, se adormecen pero cualquier incidente, puede resucitarlos!

La princesa Asa resucitada!

La princesa Asa resucitada!

La Máscara del Demonio es TODO un clásico dentro de los clásicos, que con el devenir de los años, ha hecho como los buenos vinos, envejecer bien. Rodada en riguroso blanco y negro, destaca por su fotografía, casualidades que el Sr. Bava también fuese el responsable de fotografía. Las localizaciones también juegan un papel importante en de Black Sunday; y junto con la ambientación transmiten en todo momento una atmósfera terroríficamente terrorífica (nunca mejor dicho). Rodada en unos parajes increíbles (no creo que se utilizaran escenarios) y un castillo que ríete tú de los de la Hammer.

Su principal acierto fue incluir a Barbara Steele como protagonista femenina, papel que la consagraría como actriz habitual de películas de terror, como por ejemplo El Péndulo de la Muerte (1961). No era la típica actriz rubia con curvas; su belleza era totalmente expresiva, y si concentraba en su mirada. Es una mujer que te transmitía un no sé que…

Exponente del terror gótico italiano, La Maschera del Demonio, nos relata una historia original que reúne la brujería con el vampirismo, sin caer en la tentación de utilizar los tópicos del relato de Bram Stoker. Seguramente, así se evitarían tener que pagar derechos de autor y demás cánones.

En conclusión, La Máscara del Demonio es un GRAN clásico del cine de terror, y aunque hayan pasando décadas, su visionado no nos parece en absoluto, anacrónico.

Kung Fu contra los 7 Vampiros de Oro (1974)

Kung Fu contra los 7 Vampiros de Oro (1974)

Kung Fu contra los 7 Vampiros de Oro (1974)

Sin lugar a dudas, Kung Fu contra los 7 Vampiros de Oro es la película más bizarra de la historia de la Hammer. Sin alejarse del todo de la temática que la hizo famosa, el Terror, mezcla el cine de acción y las Artes Marciales (AM o MA).

Esta bizarrada se realizó en la década de los 70’s, cuando la Hammer empezó a hacer aguas e irse a pique. Además, coincidió con la vuelta del controvertido, Michael Carreras (hijo de James Carreras), que para los que no lo sepáis, fue productor y realizador de la Hammer, en sus inicios y luego acabó comprando a su padre, sus participaciones de la productora.

Evidentemente, todos opinamos que la mejor y época dorada de la Hammer, fueron los años 60’s y como mucho, las producciones realizadas muy a principios de los 70. En sus últimos tiempos, la Hammer quiso desvincularse del género de terror, ese género que tantas ganancias les había dado, pero los productos que sacaron no acabaron de cuajar bien.

Teniendo en cuenta esta mentalidad más, open mind, hacía otros géneros, nace Kung Fu contra los 7 Vampiros de Oro, fusión entre peli de vampiros y artes marciales, debido sobre todo, al éxito que tenían las pelis de acción (AM) hechas en Hong Kong. Ni siquiera las localizaciones ni los actores, son los típicamente Hammer. Ya no vemos esos bosques europeos o ingleses, ni todo ese elenco habitual de actores que rodearon a la Hammer. Esta vez viajamos hasta el lejano Oriente (China) y vemos más mamporros que sangre y estacas!

Litos VampiLicos oLientaLes!

Litos VampiLicos oLientaLes!

Kung Fu contra los 7 Vampiros de Oro (dir: Roy Ward Baker – The Legend of the Golden Vampires, 1974), es una historia de “vampiLos oLientaLes”.

Nada más empezar el film, se me cayeron los cojones al suelo, puesto que un chino de peregrinación en tierras transilvanas, Kah (Shen Chan), llega al castillo del conde Drácula, para rendirle tributo y pedirle sus favores, y cuando Drácula se levanta de la tumba, va y  me encuentro un tío maquillado a lo drag queen, que no era, Christopher Lee!! Pero esto que eeees!!!!!!!
Suerte que el sustituto de conde Drácula (John Forbes-Robertson) sólo aparece al principio de la peli, que si no… Seguro que la acabo quitando!

Una vez, Kah ha obtenido lo que andaba buscando, la trama se traslada de un salto a la China de principios de siglo XIX. El profesor Van Helsing (un muy demacrado y envejecido, Peter Cushing) da clases a estudiantes de la universidad, sobre folklore y mitos locales. Y como no, en la peli no podían faltar los vampiros, eso sí, olientales! Les cuenta la historia de un lejano y recóndito poblado, Pang Kwei, donde unos vampiros tienen atemorizados al pueblo. Lo que no sabe Helsing es que uno de sus alumnos, Hsi Ching (David Chiang), es de Pang Kwei.

Pero no todo tendrá que ser tensión (eing ¿?… qué tensión!?) y miedo, también hay momentos para el divertimento, y en un cocktail conocermos otros 2 protas de la peli: Leyland Van Helsing (Robin Stewart), el hijo del profesor, y la viuda, Vanessa Buren (la macizorra, Julie Ege).

Todos estos personajes, junto con los 7 hermanos de Hsi Ching se dirigirán hacía el poblado de Pang Kwei en una peligrosa expedición, para liberar al pueblo de la maldición de los 7 vampiros de oro. Para convencer al profesor Van Helsing, Hsi Ching, le muestra uno de los medallones de los vampiros, y que su abuelo se lo arrebato en un combate singular.

Serán capaces nuestros protas de derrotar al propio DLacuLa ¿?

Lo mejor de este film surrealista, no radica en su calidad a nivel técnica o artística, si no todo lo contrario, en el intento por parte de la Hammer de parir un film de éxito, con la mezcla surrealista de estos elementos: vampiros y artes marciales.

– Los 7 vampiros de oro son la ostia, además de divertidos, los vestuarios y complementos, arrancarán la risa de cualquiera. Los palillos a modo de colmillos no tienen precio, pero las máscaras… Tienen un rollo fetish y trans de 3 pares!
– Los zombies o legión de no muertos levantados por el señoL vampiLo, no tienen desperdicio. Cada vez que aparecen se pone un tema musical de lo más pegadizo y molón, y algunos de desplazan dando saltitos.
– En esta peli hay desnudos femeninos por doquier, eso sí, no de las protas, si no las las chinas raptadas, que a cualquier momento, van enseñando pechuga!
– Los ataques de los murciélagos son la repera, y más bien, parecen F18 a punto de lanzar, un misilaco.
– Los momentos de lucha, también se las traen. Puñetazos y patadas por doquier, utilizando todo tipo de arma blanca, también nos ofrecerán unas buenas risas.

7 Vampiros de Oro

7 Vampiros de Oro

En definitiva, si buscáis en Kung Fu contra los 7 Vampiros de Oro, la clásica peli de terror hammeriana, olvidaros de esta, por que os llevaréis un chasco. En cambio, si lo que queréis ver es una mezcla de Kung Fu y Freaks (el circo de los monstruos), tenéis asegurado unos momentos muy, pero que muy entretenidos.

Ceremonia Sangrienta (1972)

Ceremonia Sangrienta (dir: Jorge Grau, 1972)

Ceremonia Sangrienta (dir: Jorge Grau, 1972)

Otra muestra del Fantaterror que se producía en España en la década de los 70’s. Internacionalmente conocía por un sinfín de títulos tales como: The Female Butcher, The Legend of Blood Castle (USA) o The Bloody Countess, entre otros; nos es presentada como una continuación a la historia o mito de la condesa Elizabeth Bathory. Incluso se jugará con el nombre de nuestra proganista Erzebeth, que en húngaro significa Elisabeth.

Evidentemente, quienes hayamos visto Ceremonia Sangrienta, rápidamente veremos paralelismos con La Condesa Drácula de Peter Sasdy (clásico de la Hammer, 1971) y protagonizada por otro bellezón de la época, Ingrid Pitt. Y es que Blood Castle es una peli al estilo Hammer pero made in Spain. Pero no lo estoy diciendo en tono despectivo, no me entendáis mal, por que es todo lo contrario. Si nos fijamos en la época de su realización, nos daremos cuenta que fue un digno film del Fantaterror español. Otros títulos de la época, y que también pertencen a este género nuestro, no salen tan bien parados, creedme!

En gran parte se lo debemos a uno de nuestros maestros, Jorge Grau. Cuando hablamos de él, seguro que se nos viene a la mente, la magnífica: No Profanar el Sueño de los Muertos (1974), pero Ceremonia Sangrienta es una película con una gran realización, ejecución técnica, y una postproducción impecables, aún siendo un titulo menos conocido. La historia también del Sr. Grau tiene muy pocos fallos, y aunque algunos critiquen que las localizaciones eran buenas, pero que el populacho o actores que aparecen se ven claramente “ibércios“, estimados señores, que quieren que les diga, que me ría de estar afirmaciones ¿? Una película con escaso presupuesto, en tiempos de Paquito y sin poder llegar a rodarse en las localizaciones ni mansiones de la Hammer; pero vista en su contexto histórico, es un gran film. Quizás no contenga mucha acción o terror, y a veces se nos pueda hacer lenta, pero hará el deleite de los que como yo, nos gusta más lo antiguo que los bodrios modernos.

Erzebeth Bathory (Lucía Bosé) en su baño de sangre

Erzebeth Bathory (Lucía Bosé) en su baño de sangre

Ceremonia Sangrienta (Dir: Jorge Grau, 1973) nos sitúa a comienzos del siglo XIX (1807) en alguna pequeña aldea situada en un lugar indeterminado de Centroeuropa. El marqués Karl Ziemmer (Espartaco Santoni; sí, sí!), asiste a un extraño proceso judicial-inquisitorial del Dr. Pedro Plojovitz (doctor local) y que es acusado de vampirismo. En este juicio veremos cómo irán desfilando los testimonios (mujer, hija, campesinos, bruja,…) que lo irán acusando de vampiro. Eso sí el juicio se hace con el cuerpo presente!

Mientras tanto, la esposa del marqués, Erzebeth Bathory (Lucía Bosé) vive angustiada por la llegada irrefrenable de su vejez. Pero su nana o nodriza (Ana Farra), le recordará e iluminará como 200 años antes, una antecesora suya, la condesa Bathory podía mantenerse joven con baños de sangre virginal. Eso sí, esta acabó siendo acusado de vampirismo, y no tuvo un final feliz!

Pero ya se sabe, que las aristócratas son unas presumidas, sino mirar la duquesa de Alba, y acabará sucumbiendo a las prácticas de la nana. Eso sí, el marqués descubre que el difunto Dr. Plojovitz tenía un colgante maléfico, y que él acabará obteniendo.

De esta manera, marqués y marquesa harán un tándem vampírico-consumidor de sangre un tanto raro, e igualmente, en la historia de la primera condesa Bathory tendrá un final trágico…

Una de las críticas debo hacerla en la edición del dvd de la película. Señores de Filmax si a estas alturas todavía nos consideran estúpidos e idiotas, se equivocan. Vale que Ceremonia Sangrienta fuera rodada durante la época de Paquito, y existía la censura; pero que actualmente, en una edición nos metan o encasqueten, la edición CUT de la misma, tiene delito!

No sólo lo comento por ver las teturcias de la Bosé, que me la traen al viento; sí en cambio, lo digo por alguna escena más sangrienta o sádica, que seguro que el gran maestro Grau incluyó en su rodaje íntegro.

En definitiva, otra peli de culto – imprescindible para los fans de nuestro fantaterror!