Livid (2011)

Livide posterSin lugar a dudas, Livid fue una de las películas más esperadas del pasado festival de Sitges. ¿Por qué?

Porque sus ‘papis’ fueron los mismos que en el 2007 dejaron a más de uno con la boca abierta, gracias a su opera prima: À l’Intérieur (2007). Película muy dura, violenta y sangrienta, con una temática “polémica” y una excelente ejecución del gore. En alguna ocasión, hemos mencionado o citado, las nuevas ‘joyas’ de terror galo que nuestros vecinos están aportando a la industria. Magnifique!

Tras el éxito mediático que les supuso Inside (título internacional de À l’Intérieur), los realizadores franceses: Alexandre Bustillo y Julien Maury, dieron el salto a los USA. En un principio, les propusieron para la dirección de la secuela remake de Halloween 2 y el remake de Hellraiser, otra joya del cine de terror. Pero parece ser que las relaciones con la productora, acabaron en agua de borrajas; y volvieron a Europa con el rabo entre las piernas.

No es que vaya a basar esta reseña en los cotilleos de Bustillo & Maury, no me malinterpretéis, pero ciertamente, su intento fallido de hacer las Américas, desgraciadamente, queda reflejado en el resultado final de la película.

Madame Jessel

Técnicamente, Livide es perfecta: localización, interpretación, maquillaje y FX’s, fotografía… Es decir, como si sus realizadores tuvieran el deber moral de demostrar al mundo (industria cinematográfica) que saben hacer un film perfecto! Tras su visionado te quedas con la sensación, que Livid está hecha con el afán de demostrar técnica o profesionalidad, más que con el corazón, como fue el caso de À l’Intérieur.

Entonces, dónde radica el fallo de Livid? Pues en uno de los elementos más básicos de todo corto, medio o largometraje: la historia y el guión. Este GRAN fallo le pasa factura, y la perjudica claramente. En el Livide veremos que se tocan diversas temáticas: social, ‘supuestas’ casas encantadas, vampirismo, posesiones, fantasmas,… Es decir, un uso más explícito de la fantasía en pos de la violencia, que también aparece pero calculada al milímetro, aunque a mí, personalmente, no me provocó ninguna sensación de mal rollo ni desagradable, todo lo contrario.

Con un guión lleno de vacíos argumentales, se desarrolla una trama que en ciertos momentos, llega a incluso a despistar al espectador, y sobre todo, al final produce una sensación de disconformidad o desanimo (en la sala se oyeron risas y tó!). No por tocar el género fantástico tenemos que ‘parir’ una película con huecos argumentales o pensar que el espectador ya tendrá imaginación para el resto. Tampoco pretendemos que se nos dé todo triturado y se nos meta por un embudo, pero la justificación que he leído en otros blogs, sobre que en la fantasía no hace falta que se cuente todo, lo siento, pero no me la trago.

La dulce Anna!

Al principio, Livid nos atrae, nos cautiva y fascina. La puesta en escena es brutal, tanto por la fotografía como por la propia ambientación del film. Pero al desarrollarse la trama, nos irá confundiendo y mezclando elementos, hasta el punto de dejarnos con muchos cabos sueltos y lagunas argumentales… Al querer tocar varias ‘temáticas’ no hace que la historia se centre y es como si va desarrollando mini-historietas paralelas que acaban convergiendo en el tramo final, con fórceps y a lo loco! Si bien es cierto, que el género fantástico queda plausible, en algunos momentos, más bien parece el cuento macabro y de terror de Alicia en el País de las Maravillas.

La trama nos sitúa en un pequeño pueblo pesquero francés, donde la joven y guapa Lucie (Chloé Coulloud) empezará a trabajar de asistenta social para gente mayor. Su jefa, Madame Wilson (Catherine Jacob), le hará un tour por todos los ancianitos y ancianitas que Lucie debe encargarse. Destacando muy especialmente, Madame Jessel (Marie-Claude Pietragalla), una centenaria ancina ‘vegetal’.

Lucie, dedice compartir la impresión que le ha causado Mme. Jessel con su novio William (Félix Moati) y su hermano, Ben (Jérémy Kapone). Dado que fue una famosa bailarina y coreógrafa, y que fundó su propia escuela de danza clásica, deciden investigar su apartada mansión en busca de algún tesoro ‘oculto’. Se atreven a hacerlo porque Mme. Jessel está postrada en la cama, intubada y se alimenta de una extraña sustancia rojiza.

Una vez dentro de la mansión, descubrirán que Mme. Jessel quizás no estuviera tan ‘muerta’ como esperaban y gracias a Lucie, acabará despertando de su letargo… Esta nos contará la historia de su hija Anna (Chloé Marcq) y qué relación guarda con la vieja mansión.

Toma, género fantástico!

En Livide, Bustillo & Maury vuelven a repetir con su musa y talismán, Béatrice Dalle, en un pequeño papel interpretando la madre de Lucie, sin la potencia y mal rollo que nos transmitió en À l’Intérieur. Con Livid, nuestros realizadores vuelven a apostar por las féminas como conductoras del film, y sobresalen las interpretaciones de: Chloé Coulloud, Marie-Claude Pietragalla & Chloé Marcq.

Resumiendo, como ya os he mencionado anteriormente, técnicamente, Livid es perfecta. Sus realizadores nos han demostrado a la industria sus aptitudes, pero la peli en sí, no acaba de convencer. Y para esta ocasión, no ha hecho falta la ‘odiosa’ comparativa entre su film anterior y este último.

El resultado final de Livide es claramente inferior a À l’Intérieur, producción con menos recursos y menos despliegues técnicos, pero más brillante e impactante para el verdadero fan del cine de terror.

No obstante, desde este humilde blog, alentamos a Bustillo & Maury para que sigan ‘pariendo’ porque tarde o temprano, volverán a dejarnos con la boca abierta, como ya lo hicieron en su momento.

El traje del muerto (Joe Hill)

El traje del muerto (Joe Hill)

El traje del muerto (Joe Hill)

El traje del muerto de Joe Hill (Editorial Suma de Letras).

El libro nos presenta a Jude Coyne una estrella del heavy metal ya un tanto olvidado por el público que tiene unas aficiones peculiares: su debilidad por las jovencitas góticas con las cuales pasa sus buenos ratos hasta que ellas le piden una relación más formal y entonces él pone tierra de por medio,  y su afición por lo macabro, lo que generará la trama del libro. Una película snuff, que provocó el fin de su matrimonio, dibujos realizados por John Wayne Gacy (Pogo, el payaso asesino), un recetario para caníbales, etc… Jude,  propietario de todas estas lindezas no se lo piensa dos veces cuando su secretario particular le comunica que se subasta por internet un traje de un muerto con su fantasma incorporado. Cuando dicho traje llega a sus manos empieza una espiral de terror que provocará que tenga que huir de su mansión para salvar la vida acompañado de la gótica de turno Mary-Beth, aunque él la llama Georgia, 30 años más joven que él y de sus dos perros fieles: Angus y Bon, los cuales desempeñarán un papel importante en el devenir de los hechos. Sin embargo, no es fácil escapar de la ira de un fantasma que viene del pasado…

Joe Hill se llama en realidad Joseph Hillstrom King y es el segundo hijo del rey del terror Stephen King. “El traje del muerto” ganó el premio Bram Stoker como mejor novela novel del 2007 y creo que merecidamente.
La historia sin ser una maravilla te engancha desde el principio y logra mantener la tensión hasta el final. Los personajes están bien dibujados, y el escritor, al revés que su padre, no llena las páginas del libro con detalles que nos son indiferentes. El personaje mejor tratado es el protagonista, Jude. Al principio se nos muestra como una persona egoísta y superflua que solo busca su propia satisfacción, pero que cuando empieza la huida del fantasma inicia un viaje a su yo interior descubriendo la banalidad de su vida y prometiéndose cambiar si sale con vida de la persecución fantasmal. “El traje del muerto” no llega a la categoría de los primeros libros de Stephen King “Carrie“, “Resplandor“, “Salem’s Lot“, pero desde luego es mucho mejor que los últimos que ha escrito este escritor, el cual últimamente nos castiga con unos  libros soporíferos  a cual peor salvo quizás “Cell” (“Celular“). Después de haber leído “El traje del muerto” me compré “Voces del silencio” coescrito por Tabitha King, esposa de Stephen King, esperando que fuera tan interesante como el libro de su hijo,  pero el resultado fué una total decepción. Una supuesta historia gótica que no tiene ni pies ni cabeza, no lo pude acabar. Simplemente horrible de lo malo que era, claro. La editorial de “El traje del muerto” visto el éxito del libro sacó poco después “Fantasmas“, una recopilación de historias de fantasmas escritas también por Joe Hill, aunque cronológicamente anteriores al libro mencionado. El resultado global de  “Fantasmas” es un tanto irregular, pero con todo ninguna de las historias se puede tachar de mediocre. Hoy mismo me he enterado que Joe Hill acaba de guionizar un comic llamado “Locke and Key- Bienvenidos a Lovecraft” que se publica precisamente este mes en España. Será cuestión de seguirle la pista. Por último, reseñaré que el director de cine Neil Jordan que nos ha deleitado con cintas del género como “Dentro de mis sueños” y “Entrevista con el vampiro” será el encargado de llevar “El traje del muerto” a la gran pantalla. Estaremos atentos…

Por Miscua.