Lemora, un Cuento Sobrenatural (1973)

Lady Dracula

Lady Dracula

Antes de empezar con esta reseña, debo deciros que no tenía ningún conocimiento previo del film  y que su adquisición fue completamente a ciegas. A veces, suelo dejarme llevar por mi instinto cinéfilo y bueno… hemos tenido experiencias de todo tipo, buenas y horribles!

Visionamos Lemora en la pasada Noche de Cine Inconexo VI, y la verdad es que nos sorprendió y acabó gustando en parte; eso sí, el escenario habitual de visionados era distinto, era un pase con los colegas, con ganas de juerga y comentar a piñón! Quizás si la hubiera visto en casa, el resultado hubiera sido muy distinto…

Lemora, A Child’s Tale of the Supernatural (1973) es un proyecto conjunto de Richard Blackburn & Robert Fern que se encargaron del guión, realización y producción… bueno, no me extraña porque para hacer esto… Parece ser que la peli sufrió algún tipo de percance con la distribución porque se estrenó en Mayo de 1975.

También conocida bajo los títulos: Lemora, the Lady Dracula; The Legendary Curse of Lemora; The Rape of the Vampires o Lady Dracula, a secas… Como muy bien nos indica el subtítulo es un cuento sobrenatural, entre lo terrorífico y lo abominable, pero en absoluto dirigido al público infantil… Vaya a menos que luego no queráis tener hijos traumatizados!!

El comienzo de la película es un tanto confuso, en los ‘supuestos’ años 30 un gánster en plena acción se cepilla a una pareja que están en la cama… y luego se da a la fuga con su buga yendo a parar a una casa con unos seres un tanto extraños!

Parece ser que el gánster de poca monta es un tal Alvin Lee (William Whitton), que en un ataque de cuernos, asesina a su mujer & amante. Atrás dejará a Lila (Cheryl Smith), una jovencilla de aspecto puro y virginal de 13 años (ficticios) que tendrá que vivir con el reverendo Mueller (Richard Blackburn) del pueblo de Tylerville.

Lila canta en el coro de la iglesia baptista y su voz angelical tiene encandilado a todo el vecindario…. Bueno, el reverendo está mucho más que encandilado pero eso es un secreto de confesión. Un día recibe una carta de una tal Lemora (Lesley Taplin) informándole que su padre está muy enfermo! Por este motivo, Lila, ni corta ni perezosa emprende un viaje sola para ir en su búsqueda. Y qué mejor momento que viajar de noche ¿?

Lemora vestida con un mantel... Gran vestuario, sí señor!

Lemora vestida con un mantel... Gran vestuario, sí señor!

La búsqueda del transporte ya de por sí, es un poco confusa, extraña y plagada de preguntas sin resolver pero comparado con el viaje en sí, eso sí que ya es surrealista. Viaja en un ‘supuesto’ autobús de línea, sólo con su conductor (Hy Pyke), personaje comparable con los que solía encarnar Víctor Israel, para que nos entendamos!

Tienen un accidente en medio del bosque y a plena noche cerrada, y evidentemente, empiezan a salir unos seres extraños a modo de zombies. Dichos zombis no se sabe muy bien si son o no necrófagos puesto que sólo matan tras su paso.

Lila logra zafarse de ellos y dar con una extraña casa de estilo victoriano. Pero en vez de acogerla y darle resguardo, la acaban encerrando en una caseta… Tan sólo recibe la visita de una vieja ama de llaves (Maxine Ballantyne) que le trae comida y poco más. Da la coincidencia que la casa victoriana, es el mismo refugio donde se encuentra su padre ‘enfermo’ y por fin, Lila conocerá a Lemora.

Esta enigmática anfitriona, parece que vive en el siglo pasado (era victoriana) y rodeada de unos misteriosos niños pequeños… Lemora retendrá a Lila en su mansión con el pretexto que su padre está muy enfermo y todavía no puede verlo.

Pero qué oscuros secretos ocultará Lemora y todos los seres de la casa ¿? Estará su padre realmente enfermo ¿?

Tal y como ya os he dicho anteriormente, el hecho que visionara esta cinta en una noche de cine inconexo ayudó en gran medida a que pasara mejor… Pero no nos engañemos, Lemora: un cuento sobrenatural es un truñaco de 3 pares de co’ones! Eso sí, el film en ciertos círculos cinéfilos de terror goza de buena reputación y hasta cierta consideración de peli de culto… No sé si fomentado por la propia Cheryl Smith o por la peli en sí misma!

Primero de todo, los errores, lagunas e incluso océanos de la historia confundiéndonos en todo momento, uno no sabe si la trama transcurre en los años 30 o en la época victoriana, queriendo imitar a las típicas producciones de la Hammer de estilo terror gótico. Además, el atractivo de la película va decayendo con los minutos, hasta que llegamos al final, donde hay una batalla ‘épica’ del todo surrealista y sin sentido.

Al pretender ser un cuento de terror, toca o intenta tocar demasiados palos para mi gusto: zombies o monstruos, vampirismo, esoterismo y satanismo… Y lo apoteósico para mí, es la batalla final! Ni pies ni cabeza!

Los FX’s dejan mucho que desear, reduciéndose algunas veces, a simple maquillaje y vas que te matas…

Lila tomando un baño... Pincha en la imagen para más detalles!

Lila tomando un baño... Pincha en la imagen para más detalles!

Eso sí, lo único que destacaremos como positivo, y evidentemente, es lo primero que nos llamó la atención a nuestras enfermas mentes, fue la pura y virginal, Lila. El Sr. Blackburn quiso sacarle provecho y nada más empezar la peli, entrevimos que más adelante se la sacaría jugo al tema. Pese a ligeras insinuaciones y poco más, no olvidemos que Lila representa que tiene 13 años, en la vida real, Cheryl Smith ya tenía 18 años. Por este motivo, se pudo haber explotado mucho más el lado erótico o sexual del cuento. Aunque seguro que nos encontramos con una versión censurada, no me extrañaría saber que la cinta original, contenía desnudos integrales de Lila. No olvidemos que Cheryl “Rainbeaux” Smith rodó años más tarde, Fantasías Sexuales (SlumberParty ’57, 1976) o Cinderella (1977) con muchos desnudos!

En definitiva, como todo cuento infantil, mucha fantasía de por medio, llegando a veces a rozar los surrealista y psicotrópico, pero ya se sabe los cuentos y las fábulas, cada uno las cuenta como le parecen.

Lemola, Lemora ¿?

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Nekro Girls: Ingrid Pitt – Eternal Countess Dracula

Ingoushka Petrov - pincha para agrandar

Ingoushka Petrov - pincha para agrandar

Tal y como os anunciamos el mes pasado, continuamos con la nueva sección del blog: Nekro Girls!

Este mes y dado que Ingrid Pitt falleció a finales del año pasado (Noviembre 2010), he querido rendirle un pequeño tributo porque para mí, siempre será la eterna Countess Drácula.

Ingrid Pitt nació en Polonia (1937), su verdadero nombre Ingoushka Petrov, tuvo una infancia muy difícil. Pitt pasó tres años de su niñez en un campo de concentración nazi; después de salir, fue a Berlín Este, donde empezó su carrera como actriz de teatro, llegando a trabajar bajo la dirección de la viuda de Bertolt Brecht. Por problemas con las autoridades comunistas, tuvo que escapar, lanzándose al río Spree, del que fue rescatada por un oficial norteamericano con el que se casó y mudó a Estados Unidos. Allí participó en alguna producción como secundaria en: El Desafío de las Águilas (Where Eagles Dare, 1968) y Doctor Zhivago (1965).

Tras su divorcio se mudó a España, donde fue descubierta en una corrida de toros. Ole!

Posteriormente, se trasladó a Londres, y tras 2 largos años sin ningún rodaje, su vida daría un cambio cuando conoció a James Carreras, uno de los pesos pesados de la Hammer Films. Gracias a su acento y a su apariencia exótica, Pitt conseguiría uno de los papeles protagonistas en Las Amantes del Vampiro (The Vampire Lovers, 1970). Basado en la clásico de terror de Sheridan Le Fanu titulada: Carmilla; el film gira en torno a una vampiresa sedienta de sangre que busca vengarse de la familia del hombre responsable de la muerte de su clan. La mezcla de terror gótico, erotismo y lesbianismo, permitió que The Vampire Lovers fuera todo un éxito lo que inspiraría dos ‘secuelas‘ más del clan Karnstein, tituladas: Lust for a Vampire (1971) y Drácula y las Mellizas (Twins of Evil, 1971).

La segunda película de Pitt para la Hammer sería La Condesa Drácula (Countess Dracula, 1971), basada en las truculentas prácticas de una condesa europea Elizabeth Bathory que vivió en el siglo XVI en Europa del este. Esta condesa pensaba que podría mantenerse joven si se bañaba en la sangre de jóvenes vírgenes. Si bien a Pitt le gustaba la historia, no quedó conforme con el trabajo del director Peter Sasdy, quien a su gusto no deseaba filmar esta cinta para la Hammer.

Mircalla Karnstein en Vampire Lovers!

Mircalla Karnstein en Vampire Lovers!

Después de participar en dos films de la Hammer, Pitt participaría en uno de los segmentos (nº4) de la cinta de la Amicus, La Mansión de los Crímenes (The House That Dripped Blood, 1971), cuyo guión estuvo a cargo de Robert Bloch. En esta película, la actriz interpreta a una estrella de cine que mientras interpreta a una vampiresa en un film, se involucra en un caso real de vampirismo. Según la actriz, esta es su cinta favorita ya que le dio la oportunidad de interpretar un rol cómico. Tras participar en algunos episodios de distintas series de televisión, Pitt conseguiría un pequeño rol en el film de culto El Hombre de Mimbre (The Wicker Man, 1973).

La Condesa Drácula

La Condesa Drácula

Countess Elisabeth Nodosheen

Countess Elisabeth Nodosheen

Con la posterior crisis de la industria cinematográfica británica, la actriz se volcó casi por completo a la producción teatral, puesto que su segundo marido, Tony Rudlin era guionista.

Ya entrados en la década de los 80’s, Ingrid Pitt se estrenó en una nueva faceta artística, como escritora publicando la novela: Cuckoo Run, una historia de espías acerca de una confusión de identidades. También trabajó esporádicamente en el cine y la televisión.

Tras estar por más de una década alejada del cine, Pitt regresaría a la pantalla grande con la cinta “The Asylum” (2000). Tras participar con roles secundarios en algunos films de bajo presupuesto y recuperarse de una grave enfermedad, Pitt obtendría un rol en la cinta “Sea of Dust” (2008), la cual se presentaba como una suerte de tributo a la obra de la Hammer y de Mario Bava.

Gracias a sus increíbles interpretaciones en la Hammer, Pitt se convirtió en una actriz de culto donde demostró una sensualidad que encandiló al público, lo que le valió el título de una de las vampiresas más inolvidables de la historia del cine. Como ella misma aseguraría, le gustaba más interpretar y se sentía más identificada con las villanas que con las heroínas.

La sensual Ingrid Pitt

La sensual Ingrid Pitt

Ingrid Pitt en todo su esplendor!

Ingrid Pitt en todo su esplendor!

Ingrid Pitt, nuestra joven y eterna Condesa! (DEP)

La Máscara del Demonio (1960)

La Máscara del Demonio (1960)

La Máscara del Demonio (1960)

Si hace poco hicimos la reseña de Macabro, considerada como la mejor película de Lamberto Bava, ahora le toca el turno a su padre, Mario Bava.

La Máscara del Demonio fue el primer proyecto de realización importante que se le encargó a Mario Bava, aunque anteriormente ya había dirigido películas, siempre sin acreditar, tales como: Caltiki, el monstruo inmortal (1959) o Los Vampiros (I vampiri, 1956).

El film está basado en un relato corto, titulado El Viyi, de un novelista hijo de cosacos, Nikolai Gogol (1835), y el guión fue obra de Ennio De Concini & Mario Serandrei.

La Máscara del Demonio bebe de dos fuentes fundamentales del cine de terror clásico: por un lado, el legado de monstruos de la Universal y las producciones de la Hammer. Y es que la conexión entre ambas es brutal, con un resultado insuperable.

Barbara Steele

Barbara Steele

La Máscara del Demonio (Dir: Mario Bava – La Maschera del Demonio, 1960), desconozco cuál fue la motivación por la que en el mercado americano se tituló como Black Sunday (deduzco que alguna creencia religiosa hay de por medio, pero tampoco estoy seguro).

El film cuenta con una brillante intro que nos traslada al 1630 en plena Rusia donde la princesa Asa Vadja (Barbara Steele) es condenada por brujería por la Inquisición. El Inquisidor no es otro que príncipe Vadja (Antonio Pierfederici), hermano de Asa y que durante la sentencia de muerte, reniega de su hermana. La consiguiente pena capital también incluye al príncipe Igor Javutich (Arturo Dominici), marido de Asa. Parece ser que en la versión italiana del film, ambos eran hermanos, es decir, un agravante más de prácticas de brujería, el incesto.

A ambos se les clavará la máscara del demonio, que no es otra que una gran máscara de hierro con pinchos en su interior. Es colocada por los verdugos, y puesta a mazazos, provocando la muerte de ambos, no sin antes la previa, maldición de la estirpe Vadja por parte de Asa. Mientras que a Asa se la entierra en la capilla familiar, a Javutich se le entierra fuera del cementerio, negándole suelo sagrado, y por tanto, el eterno descanso.

La princesa Asa sentenciada!

La princesa Asa sentenciada!

A continuación transcurren 200 años, y damos con un par de doctores: el Dr. Thomas Kruvejan (Andrea Checchi) y el Dr. Andre Gorovek (John Richardson) que se dirigen desde St. Petersburgo hacia Moscú, para asistir a unas conferencias médicas. Tras tomar un atajo, dan con una capilla en ruinas, y los designios del infortunio les trasladarán a la antigua capilla de los Vadja.

Allí comprobarán que las leyendas locales son ciertas y gracias a sus investigaciones “particulares” y chapuceras, descubren el sepulcro de la bruja Vadja. A la salida se topan con la actual princesa Katia Vadja (Barbara Steele), el vivo retrato de la princesa bruja Asa.

Entonces la trama relacionará a los dos doctores con la maldición de los Vadja: el príncipe Vadja (Ivo Garrani) y Constantine Vadja (Enrico Olivieri), hermano de Katia. Todos ellos deberán protagonizar la típica lucha entre el bien (cruz) y el mundo de tinieblas (vampiros). No olvidéis nunca que los poderes malignos, no se destruyen nunca, se adormecen pero cualquier incidente, puede resucitarlos!

La princesa Asa resucitada!

La princesa Asa resucitada!

La Máscara del Demonio es TODO un clásico dentro de los clásicos, que con el devenir de los años, ha hecho como los buenos vinos, envejecer bien. Rodada en riguroso blanco y negro, destaca por su fotografía, casualidades que el Sr. Bava también fuese el responsable de fotografía. Las localizaciones también juegan un papel importante en de Black Sunday; y junto con la ambientación transmiten en todo momento una atmósfera terroríficamente terrorífica (nunca mejor dicho). Rodada en unos parajes increíbles (no creo que se utilizaran escenarios) y un castillo que ríete tú de los de la Hammer.

Su principal acierto fue incluir a Barbara Steele como protagonista femenina, papel que la consagraría como actriz habitual de películas de terror, como por ejemplo El Péndulo de la Muerte (1961). No era la típica actriz rubia con curvas; su belleza era totalmente expresiva, y si concentraba en su mirada. Es una mujer que te transmitía un no sé que…

Exponente del terror gótico italiano, La Maschera del Demonio, nos relata una historia original que reúne la brujería con el vampirismo, sin caer en la tentación de utilizar los tópicos del relato de Bram Stoker. Seguramente, así se evitarían tener que pagar derechos de autor y demás cánones.

En conclusión, La Máscara del Demonio es un GRAN clásico del cine de terror, y aunque hayan pasando décadas, su visionado no nos parece en absoluto, anacrónico.

Ceremonia Sangrienta (1972)

Ceremonia Sangrienta (dir: Jorge Grau, 1972)

Ceremonia Sangrienta (dir: Jorge Grau, 1972)

Otra muestra del Fantaterror que se producía en España en la década de los 70’s. Internacionalmente conocía por un sinfín de títulos tales como: The Female Butcher, The Legend of Blood Castle (USA) o The Bloody Countess, entre otros; nos es presentada como una continuación a la historia o mito de la condesa Elizabeth Bathory. Incluso se jugará con el nombre de nuestra proganista Erzebeth, que en húngaro significa Elisabeth.

Evidentemente, quienes hayamos visto Ceremonia Sangrienta, rápidamente veremos paralelismos con La Condesa Drácula de Peter Sasdy (clásico de la Hammer, 1971) y protagonizada por otro bellezón de la época, Ingrid Pitt. Y es que Blood Castle es una peli al estilo Hammer pero made in Spain. Pero no lo estoy diciendo en tono despectivo, no me entendáis mal, por que es todo lo contrario. Si nos fijamos en la época de su realización, nos daremos cuenta que fue un digno film del Fantaterror español. Otros títulos de la época, y que también pertencen a este género nuestro, no salen tan bien parados, creedme!

En gran parte se lo debemos a uno de nuestros maestros, Jorge Grau. Cuando hablamos de él, seguro que se nos viene a la mente, la magnífica: No Profanar el Sueño de los Muertos (1974), pero Ceremonia Sangrienta es una película con una gran realización, ejecución técnica, y una postproducción impecables, aún siendo un titulo menos conocido. La historia también del Sr. Grau tiene muy pocos fallos, y aunque algunos critiquen que las localizaciones eran buenas, pero que el populacho o actores que aparecen se ven claramente “ibércios“, estimados señores, que quieren que les diga, que me ría de estar afirmaciones ¿? Una película con escaso presupuesto, en tiempos de Paquito y sin poder llegar a rodarse en las localizaciones ni mansiones de la Hammer; pero vista en su contexto histórico, es un gran film. Quizás no contenga mucha acción o terror, y a veces se nos pueda hacer lenta, pero hará el deleite de los que como yo, nos gusta más lo antiguo que los bodrios modernos.

Erzebeth Bathory (Lucía Bosé) en su baño de sangre

Erzebeth Bathory (Lucía Bosé) en su baño de sangre

Ceremonia Sangrienta (Dir: Jorge Grau, 1973) nos sitúa a comienzos del siglo XIX (1807) en alguna pequeña aldea situada en un lugar indeterminado de Centroeuropa. El marqués Karl Ziemmer (Espartaco Santoni; sí, sí!), asiste a un extraño proceso judicial-inquisitorial del Dr. Pedro Plojovitz (doctor local) y que es acusado de vampirismo. En este juicio veremos cómo irán desfilando los testimonios (mujer, hija, campesinos, bruja,…) que lo irán acusando de vampiro. Eso sí el juicio se hace con el cuerpo presente!

Mientras tanto, la esposa del marqués, Erzebeth Bathory (Lucía Bosé) vive angustiada por la llegada irrefrenable de su vejez. Pero su nana o nodriza (Ana Farra), le recordará e iluminará como 200 años antes, una antecesora suya, la condesa Bathory podía mantenerse joven con baños de sangre virginal. Eso sí, esta acabó siendo acusado de vampirismo, y no tuvo un final feliz!

Pero ya se sabe, que las aristócratas son unas presumidas, sino mirar la duquesa de Alba, y acabará sucumbiendo a las prácticas de la nana. Eso sí, el marqués descubre que el difunto Dr. Plojovitz tenía un colgante maléfico, y que él acabará obteniendo.

De esta manera, marqués y marquesa harán un tándem vampírico-consumidor de sangre un tanto raro, e igualmente, en la historia de la primera condesa Bathory tendrá un final trágico…

Una de las críticas debo hacerla en la edición del dvd de la película. Señores de Filmax si a estas alturas todavía nos consideran estúpidos e idiotas, se equivocan. Vale que Ceremonia Sangrienta fuera rodada durante la época de Paquito, y existía la censura; pero que actualmente, en una edición nos metan o encasqueten, la edición CUT de la misma, tiene delito!

No sólo lo comento por ver las teturcias de la Bosé, que me la traen al viento; sí en cambio, lo digo por alguna escena más sangrienta o sádica, que seguro que el gran maestro Grau incluyó en su rodaje íntegro.

En definitiva, otra peli de culto – imprescindible para los fans de nuestro fantaterror!

Sweeney Todd: El Barbero Diabólico de la calle Fleet (2007): El aprobado más apurado de Burton

Sweeney Todd (dir: Tim Burton, 2007)

Sweeney Todd (dir: Tim Burton, 2007)

Que Tim Burton se ha convertido en uno de los realizadores más personales e imaginativos de los últimos tiempos, es un hecho contrastado por los cientos de niñas góticas que lucen a Jack Skeleton en su bolso, elevándole a la categoría de icono del pop. Sin embargo, si escarbamos en su ya dilatada filmografía, nos daremos cuenta de que no es oro todo lo que reluce y hay títulos que no terminan de comulgar con su estilo. El batacazo de su segunda incursión en el cine más comercial (no olvidemos que estuvo detrás de los primeros “Batman“) con “El planeta de los simios” le supuso un gran punto y aparte, pero supo reconciliarse con su público gracias a esa joya que es “Big Fish“.

Por desgracia, sufrió una recaída en “Charlie y la fábrica de chocolate“, un intento frustrado de retomar su vena gamberra expuesta en “Mars Attacks!“, que trató de redimir homenajeando a “Pesadilla antes de Navidad” en la descafeinada “La novia cadáver“, la cual no deja de ser otra película de Walt Disney con calaveras. Está visto que, en el caso de Burton, cualquier tiempo pasado fue mejor y lejanas quedan ya obras maestras como “Eduardo manostijeras” o “Ed Wood“.

El Barbero Diabólico de la calle Fleet

El Barbero Diabólico de la calle Fleet

Por eso, cuando supe que en su próximo proyecto volvía a alejarse de la palabra remake para dar forma a este musical sobre las tropelías de un barbero asesino, hube de alegrarme porque la idea sonaba Burtoniana por todos lados. “Sweeney Todd” nos sitúa en el Londres de principios del siglo pasado, donde el barbero Benjamin Barker es alejado de su familia y condenado por un delito que no cometió. Quince años después, Barker regresa a la ciudad con el fin de vengarse del juez Turpin. Aquí encontramos el primer tropiezo del film. Burton no se corta un pelo cuando de abrir gargantas se trata, y deja correr la sangre a borbotones, sin reprimir su fanatismo por la Hammer tan presente en “Sleepy Hollow“.

En cambio, soluciona la escena del “secuestro” de la esposa de Barker, recurriendo a un sutil flashback, de una forma infantilona, casi mojigata. Si quieren que odiemos a alguien, no podemos omitir datos así, por las buenas. Alan Rickman está un poco desaprovechado, en ese sentido. Johnny Depp sustituye las tijeras por navajas de afeitar, en un papel que reafirma su condición de actor fetiche de Burton y le ha valido un merecido Globo de oro. Se agradece verle en una actuación más oscura y menos histriónica que las últimas. Helena Bonham Carter es el otro plato fuerte de la función. La actriz parece sacada directamente de alguna de las páginas de “La melancólica muerte de Chico ostra” y el personaje de Mrs. Lovett rebosa humor negro por los cuatro costados.

The Demon Barber of Fleet Street

The Demon Barber of Fleet Street

En general, el reparto cumple y sorprende, tanto en su faceta interpretativa como vocal. Con todo, se echa de menos la buena mano de Danny Elfman. Hay breves destellos de genialidad que nos remiten al Burton más cruel como, por ejemplo, cuando Barker y Lovett se despachan a gusto con el clero y la burguesía londinense.

No obstante, también asistimos a una de las secuencias más ñoñas y sonrojantes desde que la Disney se fue al garete. Estoy hablando del momento “I feel you Johanna” protagonizado por la pareja de mozalbetes, que bien podría haber sido eliminada en vista de la nula trascendencia que ambos tienen al final. Pero no cabe duda de que lo más flojo de la película es con diferencia el ritmo. Conste que a mí me gustan los musicales. Salvando las distancias, “La tienda de los horrores” de Frank Oz es un musical y su ritmo me parece envidiable. En manos de Burton, la estética está por encima de los acontecimientos. Está “tó atrezzao” (¿creíais que aquí os ibais a librar, muchachada?), la fotografía es preciosa, digna de anuncio navideño de colonia.

Lo demás ya es otro cantar.

21ª Participación para el concurso de… ¿? Manu Riquelme!

La Residencia (1969)

La Residencia (Dir: Chicho Ibáñez, 1969)

La Residencia (Dir: Chicho Ibáñez, 1969)

Una de las joyas de nuestro cine, La Residencia (Dir: Narciso Ibáñez Serrador, 1969), internacionalmente conocida como: The Boarding School International o The Finishing School o The House That Screamed, estos dos últimos títulos sobre todo, utilizados en los USA. Ópera prima del polifacético y más conocido por Chicho Ibáñez, empezó como actor, director teatral, autor de novelas radiofónicas, y ha dirigido, realizado y escrito programas de todo género televisivo.

Los más viejunos lo recordaréis por ‘Historias para no dormir’, fue una serie de televisión, dirigida y emitida a partir de 1966 por Televisión Española. Él mismo se encargaba de presentar cada uno de los episodios al estilo de Alfred Hitchcock o Rod Serling con unas pinceladas de humor. Y los no tan jóvenes lo recordaréis por ‘Mis Terrores Favoritos’, otro programa presentado por Chicho y Luisa Armenteros, entre el 1981-82, emitiendo semanalmente una película de suspense y/o terror a modo de antología de las más importantes películas de terror de la historia del cine. Cada programa contenía una divertida y a la vez macabra presentación que corría a cargo de sus presentadores. Y para los que seáis más jovencillos como yo, recordamos a Chicho por el programa ‘Un, dos, tres… Responda otra vez’ con Mayra Gómez Kemp.

En 1969 se inicia como director cinematográfico con la película: La Residencia, de la que también es responsable del guión y con banda sonora de Waldo de los Ríos. Supuso una bocanada de aire fresco y novedad en nuestro cine, atreviéndose con un género por aquella época poco usado en nuestro país: el suspense y el terror.

La película nos transporta a una residencia para jóvenes descarriadas señoritas, y que gracias a la disciplina y los buenos modales de la Madame. Fourneau (Lili Palmer) serán reconducidas por el buen camino. En esta interpretación Lili Palmer brilla con luz propia, bordando el papel y transmitiendo a sus pupilas una mano férrea pero dulce a la vez. La trama empieza cuando ingresa Theresa (Cristina Galbó), hija de una corista y padre ‘anónimo’, y que desde bajo su visión, nos presenta las otras residentes y habitantes de la mansión. Poco a poco, nos iremos adentrando hacia una inquietante y agobiante atmósfera por culpa de las misteriosas y repentinas desapariciones de algunas internas. Otro personaje inquietante y con un alto contenido morboso, es el de Irene (Mary Maude), la mano derecha de la Mme. Fourneau nos descubrirá una chica con una doble moral, ya que la autoridad le da el poder de influir en las demás internas de la residencia, a la vez que le permitirá dar rienda sueltas a sus más íntimas aficiones. Además, Irene se encaprichará de Theresa nada más llegar a la escuela de señoritas.

Pero aunque Mme. Fourneau intente ser modelo de disciplina y ejemplo de todo lo que tiene que hacer una dama, tiene un hijo: Luis (John Moulder-Brown), un inquieto joven que tan sólo quiere entablar conocer y entablar amistad con las chicas de la residencia. Para ello debe hacer frente a la reclusión y ostracismo que le impone su madre, puesto que considera que ninguna de esas pelandruscas estará a su altura, y nunca ninguna chica lo querrá tanto como su madre. Por este motivo, Luis debe verse con las chicas a hurtadillas, convirtiéndolas en sus ‘amigas secretas’.

La edición en dvd a cargo de Divisa cuenta con las imágenes censuradas de la época, puesto que la película llegó a ser considerada demasiado morbosa y erótica, sobre todo en dos secuencias que desafortunadamente, y por culpa de la censura, se han perdido los fotogramas originales:

  1. Mme. Fourneau besando la espalda de una interna que acaba de ser azotada por mal comportamiento.
  2. Imágenes de la ducha de las chichas (aún llevando un camisón), éstos en ciertos momentos, dejaban ver demasiado.

Una joya del cine español que nada tiene que envidiar a las producciones de la mítica Hammer, un film de terror clásico en estado puro.