The other side of sleep (2011)

The other side of sleep posterOtra de las pajas mentales vistas en Sitges, y ya llevamos unas cuantas: The Mortician, Trash Humpers… Y ahora le toca el turno a este drama rural irlandés! Digo drama porque por mucho que nos quieran vender la moto del thriller psicológico o fantástico, no cuela!

The other side of sleep es la opera prima de Rebecca Daly que también se encarga de la historia junto con Glenn Montgomery; aunque la película está basada en 2 hechos reales que la joven realizadora vivió de cerca: la desaparición de una chica en el pueblo de Daly cuando esta era una adolescente y el circo mediático que se formó tras el hallazgo del cuerpo de otra chica en el maletero de un coche en Irlanda.

La trama nos presenta a la joven aburrida e inexpresiva, Arlene Kelly (Antonia Campbell-Hughes) y sus problemas de sonambulismo. Estos problemas del sueño tienen su origen en el brutal asesinato de su madre, siendo Arlene casi un bebé.

Pero un suceso más actual, vuelven a revivir su doloroso pasado, una mañana despierta en el bosque cerca de su pueblo junto al cadáver de una chica. El hallazgo del cuerpo de la joven consterna a todo el pueblo, la policía abre una investigación y como principal sospechoso figura el chico con que salía la víctima, Killen (Sam Keeley).

Incomprensiblemente Arlene, empieza a tener contacto con la familia de la difunta, sobre todo, de la hermana pequeña de la chica e incluso, con Killen. Es como si Arlene, quisiera vivir casi en primera persona, el dolor que debería haber sentido cuando su madre falleció.

La noctámbula ArleneA partir de entonces, Arlene distorsionará la realidad y se irá encerrando en un círculo vicioso entre sus problemas de sonambulismo y el caso de la joven asesinada.

Este extraño drama o thriller (si os gusta más etiquetarlo de esta manera) nos presenta una historia o mejor dicho, nos intenta explicar 2 tramas: la del asesinato de la joven y el de la madre de Arlene, pero no aclara nada. Deja la historia completamente en el aire, no sabemos muy bien, por si el espectador tiene que sacar sus propias conclusiones o porque los responsables de la misma, no daban más de sí.

No entiendo muy bien porque se ha programado esta película en Sitges, y estoy convencido que se debe más a compromisos e intereses comerciales que a verdaderos motivos cinéfilos o de acorde con la programación del festival.

Tras su visionado, te quedas con una cara de gilipollas de tres pares, ya que la directora no se decanta por ninguna vertiente en particular: ni por la sangre, ni por la investigación del asesinato, ni por el trágico pasado de la prota ni por lo fantástico ni por lo psicológico. Me quedo igual que la propia protagonista de la historia: con cara rara e indiferente (un pez sin jugo)!

Espero que los irlandeses continúen haciendo lo mejor que saben hacer: cerveza, más cerveza y pelirrojas!

Vampire (2011)

Vampire posterEsta es la primera incursión americana del polifacético realizador japonés, Shunji Iwai (anteriormente premiado en Sitges con All About Lilly Chou-ChouRiri Shushu no subete en 2001).

En esta ocasión, Vampire se convierte en una apuesta totalmente personal del Sr. Iwai pese a ser un film para el mercado Hollywoodiense. Este hecho lo vemos claramente reflejado en el apartado técnico del film, ya que Shunji Iwai se encarga de: guión, realización, producción, montaje y música. Se puede participar en más cosas ¿?

Vampire es una (incorrecta) versión contemporánea y moderna del mundo vampírico. Alejados de los vampiros con colmillos y capa, esta película nos mostrará un visión diferente del vampirismo. Pero pese a ser una idea muy brillante y fresca, el film no acabará de funcionar.

Vampire se queda a medio camino entre el vampirismo y los asesinos en serie, es decir, Iwai toca ambas temáticas pero no ahonda lo suficiente en ellas, obteniendo un resultado muy descafeinado. Pese a intentar ser una película intimista y con un trato directo, todo queda en pinceladas o brochazos según se mire.

Vayamos al lío…

Un joven (28 años) profesor de Biología de un instituto, Simon (Kevin Zegers) tiene una doble vida. Cuida de su madre enferma de Alzheimer, Helga (Amanda Plummer, una de las actrices favoritas del cine indie) que vive atada a un arnés y unos globos que le impiden que se escape. Este extraño artilugio es invención de su hijo.

Transfusion de sangrePero Simon, oculta un macabro secreto, es un asesino en serie apodado: El Vampiro. Obtiene sus víctimas de una web llamada Sui Site (Suicide Site), un foro que aglutina a personas de tendencias suicidas. Bajo un sobrenombre o nick name, Simon se pone en contacto con  sus bellas y guapas víctimas, y las convence para que donen su sangre. Él actúa como maestro de ceremonias en el último aliento o suspiro de sus entregadas víctimas. La operación es muy sencilla pero efectiva: drenar la sangre de sus víctimas, extrayéndolo de una forma elegante e indolora. Este elixir (sangre) ejerce un efecto hipnotizador en nuestro vampiro, que no dudará ni un segundo en bebérselo, como una manera de unirse a ellas, de conservar parte de su vitalidad en su interior.

El perfil de sus víctimas siempre es el mismo: jóvenes bellas con tendencias suicidas, y que por una causa u otra, no quieren seguir viviendo. Así pasarán por sus manos: Jellyfish (Keisha Castle-Hughes), Kristin Kreuk o Rachael Leigh Cook. Pero una de sus víctimas: Ladybird (Adelaide Clemens) y el vínculo emocional que establezca con ella hará que cambie su visión o su manera de entender lo que hace.

¡Qué rica!

¡Qué rica!

Simon, un tipo inteligente, cautiva a sus víctimas hasta convencerlas para que participen en un experimento, a modo casi de donación voluntaria de su sangre. No olvidemos que la sangre sólo representa el 8% de nuestros fluidos corporales, y sólo con drenar 2/3 partes se obtiene la muerte. En este sentido, Simon es el instrumento eutanásico de sus víctimas, es decir, para él ejerce de manera correcta, ya que sus víctimas se entregan casi de forma voluntaria.

Para mí otro de los grandes errores del film, es mostrarnos una visión humana de un asesino en serie. No olvidemos que Simon mata personas por muchas tendencias suicidas o bolladas estén sus víctimas. No creo que se pueda humanizar un hecho así, aunque el que lo haga tenga cara de no haber roto nunca ningún plato y tenga problemas como cualquier otro.

Esta humanización del asesino (del “vampiro“) es totalmente ficticia e irreal: su intento de tener novia con Michaela (Jodi Balfour), intento de tener vida social, su papel de buen profesor y consejero con una de sus alumnas, Mina (Yû Aoi), que precisamente intenta suicidarse o el hecho que se enamore, le quitan toda credibilidad como asesino.

Chupa, chupa!

Chupa, chupa!

Un asesino en serie no puede presentarse como una persona con sentimientos y emociones; y a la siguiente escena, se está pelando a una tía! Tampoco estoy de acuerdo que siempre debamos representar al asesino de la misma manera: trauma infantil, inadaptado social, inestable emocionalmente y carente de toda empatía o sentimiento… Pero de ahí, a hacerlo como en Vampire es pasarse.

Si eso lo unimos al tema vampírico, obtenemos una visión confusa o desvirtuada del film. Para mí, para empezar el título es igualmente erróneo, pues Vampire no es una película de vampiros como siempre los hemos entendido. Otra cosa bien diferente, es que se utilice la sangre como fuente vital o portadora de energía o vida; pero ello, no hace falta unirlo al tema vampírico.

La sangre es un elemento que puede ser utilizado como elemento independiente, sin vincularlo a los seres con colmillos, así que para mi gusto, es todo un fallo!
Eso sí, Vampire está muy bien realizada y técnicamente, es correcta; pero la historia confunde y no está bien desarrollada. Esperemos que el siguiente film del Sr. Iwai no se titule Zombie y trate sobre el canibalismo… A buen entendedor, vampiros le sobran!

Guilty of Romance (2011)

Guilty of RomanceComo no, el polémico realizador Sion Sono vuelve a sorprendernos e impactar al espectador. Guilty of Romance pese a ser un thriller con level toques psicológicos, no dejará indiferente a nadie.

Con esta película se cierra la denominada, trilogía del odio. Conforman esta inquietante trilogía: Love Exposure (Ai no mukidashi, 2008); Cold Fish (Tsumetai nettaigyo, 2010), ganadora del premio Casa Asia el pasado año en el Festival de Sitges y la actual, Guilty of Romance (Koi no tsumi).

Y por qué el odio precisamente ¿? Según el propio director, el Odio es un estado emocional que incluye Amor, y paradójicamente, el odio puede generar amor. Así de contradictorio se expresa el propio Sion Sono, que según confiesa, en Guilty of Romance estaba exhausto de tanto odio interior y ya era hora de hacer una concesión, al amor.

Este controvertido cineasta, que también se ha dedicado a la poesía, es conocido porque sus películas siempre han generado cierta polémica social: Suicide Club (Jisatsusâkuru, 2001), Strange Circus (Kimyô na sâkasu, 2005), Hair Extensions (Ekusute, 2007), entre otras…

La trama de Guilty of Romance nos es narrada en paralelo aunque la película está dividida en 5 capítulos que se van cruzando entre sí y que acabarán uniéndose.
En el barrio del amor de Tokyo, donde las parejas y las prostitutas tienen encuentros sexuales en los hoteles del distrito, la inspectora de policía, Kazuko Yoshida (Miki Mizuno, la recordaremos de Hard Revenge Milly), tiene que investigar un cruel hallazgo: el cuerpo mutilado de una mujer unido a un maniquí. Este homicidio es el preludio de la siguiente subtrama del film.

El matrimonio "perfecto"

El matrimonio "perfecto"

Izumi Kikuchi (Megumi Kagurazaka) es la esposa de un famoso escritor japonés de novela romántica. Izumi es una esposa modelo: obediente, atenta, servicial… ocupa toda su jornada a tenerlo todo preparado a la llegada cada noche a las 21hrs de su maridito a casa. Pero pese a tener una vida cómoda, lujosa y un ‘buen’ marido, no es feliz.

Por este motivo, se ponen a trabajar en un supermercado, para realizarse personalmente. Es allí, donde una desconocida le ofrece para trabajar como modelo fotográfica, que evidentemente, y aprovechándose de la sumisión constante y en la inocencia de Izumi, pasará de modelo de desnudos a rodar películas soft y luego, hard porn.

Gracias a ello, Izumi se irá liberando poco a poco, sexualmente hablando y en el campo personal (siempre que no esté interpretando el papel de mujer sumisa). A raíz de entonces, empezará a vestir más provocativa, mantener sexo con desconocidos (con buenas y malas experiencias); y a adentrarse en el barrio del amor de Tokyo.
Allí empezará a trabajar como prostituta ejerciendo en las calles y luego en Club Hechizado, tras conocer a Mitsuko Ozawa (MakotoTogashi). Esta ambigua y enigmática mujer, trabaja por el día como profesora de literatura en la Universidad de Élite y como prostituta de noche.

La atractiva y descarada Mitsuko

La atractiva y descarada Mitsuko

Mitsuko, es todo un personaje. En una reunión familiar, con la madre de Mitsuko, advierte a Izumi que no se vuelva como ella, ya que ella y su padre (fallecido) representan una lacra para la familia. Y eso lo cuenta tan divertidamente tomando el té. Desde joven, Mitsuko sintió unos deseos carnales hacía su padre, y como este recurría habitualmente a la prostitución, ella acabará trabajando como prostituta.

A lo largo de la película, vemos el nacimiento de una mujer nueva, una Izumi liberada capaz de controlar su sexualidad y su “vida”. Pero cuando Mitsuko acepta a Izumi como su aprendiz, todo se vuelve oscuro y sórdido. Mitsuko tendrá que destruir esta nueva Izumi, para convertirla a su imagen y semejanza. Tiene que volver a someterla a todo tipo de vejaciones para que vuelva a resurgir de sus cenizas.

Mitsuko & Izumi

Mitsuko & Izumi

Estará dispuesta Izumi a asumir su nuevo rol de prostituta ¿? Le acarreará algún conflicto moral ¿? Será capaz de llegar hasta el límite ¿? Será capaz Mitsuko de anular como persona a Izumi para que renazca de nuevo ¿?

Es ahí cuando las 2 historias se entrecruzan… y descubriremos que Guilty of Romance, es mucho más que  la historia de la liberación personal y sexual de una mujer casada sumisa y obediente!

La película está conducida de forma magistral donde destacamos las interpretaciones de las bellas y exuberantes protagonistas: Megumi Kagurazaka & Makoto Togashi. Es un espectáculo ver la evolución de los personajes, sobre todo, el de Izumi (si me tengo que quedar con una escena, elijo la que está frente a un espejo desnuda y gritando!)

Además, Sion Sono juega con la cromática visual del film. Mientras que las escenas más oscuras y siniestras tienen tonos rojizos, cobrizos y negros; las escenas de la liberación de Izumi son tratadas con colores fluorescentes: rosas, verdes, violetas. Y cuando esta tiene que asumir el rol de buena esposa, toda la cromática se reduce a colores pastel y muy claros: blanco, beige,…

Por fortuna, en Guilty of Romance somos testimonios de un espectáculo de sexo, desnudez no sólo del cuerpo sino también del alma, autodestrucción y renacimiento personal, parafilias bizarras, violencia y humillación, voyerismo, humor negro (ojo a la madre de Mitsuko), asfixio filia, ninfomanía,… y un largo listado de bizarrismos varios!

En definitiva, Guilty of Romance cierra un ciclo, el odio, desde sus múltiples vertientes, odio que puede generar muerte y destrucción, pero como cara opuesta, vida y amor.

Y recordad: “Las palabras tienen carne”.