Conan (2011)

Cuando llegaron las primeras noticias de una nueva versión de “Conan el Bárbaro”, lo primero que asalto mi mente fueron  las siguientes  preguntas, ¿Quien puede ser Conan si no nuestro gobernator  favorito Arnold Schwarzenegger ? Y la segunda, ¿Cómo iban a superar algo insuperable?
John Milius director de la primera versión cinematográfica plasmo en imágenes la historia de Conan hijo de Cimmeria de una forma tan poética y magistral, que para muchos (de entre los que un servidor se incluye, con perdón de Christopher Nolan  y su “Caballero Oscuro”) sigue siendo la mejor adaptación al formato cinematográfico de un héroe, en este caso tanto literario como del comic.

A mi me daban dos !!!

Pero vayamos al grano, en mi opinión la nueva versión de Conan hay que verla como una versión hardcore  de “Hércules los viajes legendarios” o de “Xena la princesa guerrera”, junto a unas mezclas visuales muy deudoras del mundo del videojuego, como “God of War” y “Assasins Creed”. En absoluto lo digo como algo malo, la película es muy entretenida y muy digna, tiene incluso tetas y sangre, merito a favor de su director Marcus Nispel, quien por su historial “La matanza de Texas” (2003), “El guía del desfiladero” (2007) y “Viernes 13” (2009), deduzco que habrá tenido algo que ver con este resultado. Por contrapunto está nueva visión del personaje ni por asomo llega a la profundidad filosófica a la que llegaba su predecesora.

Tengo una grifa de primera Conan...

La historia nos explica como Conan llega a ser el intrépido guerrero que todos conocemos. Igual que otros compañeros cinéfilos opino que los primeros veinte minutos del film son geniales, mucho se debe a la actuación de Ron Perlman  (Hellboy), ejerciendo de padre de nuestro pequeño héroe, él le enseñara el poder del acero, pero todo se truncara cuando sean atacados por un pueblo invasor, cuyo jefe y su hija, esta última fan de ”Lady Gaga”, están obsesionados en recuperarlos fragmentos perdidos de una máscara mística que tiene el poder de resucitar a su amada, para de este modo someter el mundo a su voluntad. Evidentemente nuestro amigo lograra escapar, no sin antes evitar ver la horrible muerte de su padre “Momentazo Trauma total”, una vez adulto Conan intentara por todos los medios culminar su venganza, zumbarse a toda virgen que se le ponga a tiro y privar como un verdadero “Berserker”, vaya que tiene completita la agenda el chavalote.

Poker Face lala la la la...

Jason Momoa, no es Schwarzenegger, pero hay que reconocer que da al personaje un aire más felino, haciéndolo mucho más ágil y letal, aproximándose (según los entendidos) mucho más a la definición literaria del personaje que daba en sus obras Robert E.Howard.

Creo que si hay una secuela, podría llegar a ser muy buena si la historia profundiza más en el lado oscuro del personaje y deja un poco de lado intentar hacer un videojuego interactivo. Por mi parte también pediría un poco más de buen gore, basta ya de sangre digital señores, la sangre digital es una mierda, solo es útil  y necesaria si el presupuesto no llega, no sean rácanos señores de Hollywood.

Las comparaciones duelen.

Film palomitero a más no poder ideal para amenizar una fría tarde de invierno, como las que estamos viviendo estos días.

PD: Esperemos que este post sirva para que nuestras seguidoras tambien se alegren la vista y no nos tachen de machistas jajajaja

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Combustión Espontánea (1990)

No soy muy fan de los films de Tobe Hooper exceptuando Poltergeist (1982), aunque la mayoría lo consideréis un verdadero Master of Horror por su film de culto, La Matanza de Texas (The Texas Chainsaw Massacre, 1974).

Spontaneous Combustion

Spontaneous Combustion

No obstante, cuando Combustión Espontánea cayó en mis manos, y pese a estar firmada por Hooper quise darle una oportunidad… Por este pecado, yo sí que arderé en el Infierno!

Combustión Espontánea (Spontaneous Combustion, 1990), es una obra 100% Hooper, es decir, historia, guión y realización. Incluso, en los créditos en el apartado de FX’s y Maquillaje, vemos un tal Tony Hooper… y digo yo, que algún parentesco tendrá con Tobe.

La trama nos traslada a la década de los 50’s, en pleno desierto de Nevada, somos testigos de unas pruebas nucleares con bombas de hidrógeno. Se trata del proyecto Samson, es decir, pruebas reales de un refugio atómico a 7m bajo tierra que deberá soportar una bomba de hidrógeno de 10 megatones. Según un slogan de la peli: “Lo que se construye en América es fuerte!”…
Juer, si Reagan levantará la cabeza, seguro que se le saltaba la lagrimilla!

Para las pruebas cuentan con los típicos tontos de turno, o mejor dicho, los primeros que pasaban allí, una joven pareja llamados, Peggy (Stacy Edwards) & Brian Bell (Brian Bremer); que se convertirán en la primera familia nuclear de la historia! Toma, Punset!

Eso sí, como están los 2 solos, entre prueba y prueba de bomba de hidrógeno, aprovechan para hacer el ñaca, ñaca… Juer, si es que es normal… En un refugio atómico, que más se puede hacer ¿?
Mira si la clavan los tontolicos, que su bebé nacerá el 06 de Agosto de 1955, es decir, una década tras el lanzamiento de la bomba de Hiroshima… El guionista, se lo tenía estudiado, no ¿?

De buenas a primeras, descubriremos que algo pasa con el bebé… no tranquilos, no me estoy refiriendo a un antecedente del new born porn; y es que el bebé está a 39º de fiebre, pero ieps! No tiene radiación! Y encima nace con una pedazo de verruga pelúa, pelúa… Pero vaya que todos nos damos cuenta de que el bebé es primo lejano del vengador tóxico, menos todos los doctores de la peli.

Arde! Arde!... En el Infierno!!

Arde! Arde!... En el Infierno!!

Tras que el personal sanitario presente el bebé a su madre, se produce un accidente con un termómetro, y es que ya sabéis que los termómetros a los recién nacidos se les introduce por el ano… Y qué pasará ¿?… Pues la madre, se lo quita, y lo chupa para comprobar la temperatura corporal del recién nacido (que va más caliente que una estufa), con la mala pata que se le rompe, y se traga el mercurio.
La madre es consciente que la acaba de liar parda, y por eso se produce la primera muerte por combustión espontánea! Arde bruja, bruja!
No me extraña que la quemen, por parir semejante engendro!

Todos sabemos (por la wikipedia), que la CHE… no, no es la abreviación de CHER, es la Combustión Humana Espontánea, es eso… pontánea y por tanto, no se puede prever. Vaya para que me entendáis, cuando te entran los calores y sofocos…. Juer, esto parece una reseña de maduritas menopáusicas!!
Pos-eso, que ardes a la gornú, algunos lo denominaban fuego divino, hasta que en el siglo XIX, le pasó a un obispo… seguramente, estaría en la sacristía con algún monaguillo sacándole brillo a los cirios pascuales…

Y como la peli va de esto, de fogosidades y calenturas, el bebé llamado Sam (Brad DourifGrima de LOTR), crece siendo un cachondo calentorro!

Poco a poco, irá descubriendo cosas de su pasado, a través de su ex mujer, Nina (Melinda Dillon); el abuelo de esta, Lew Orlander (William Prince), propietario de la empresa, Modernas Atómicas; y el amante de su ex mujer, el Dr. Marsh (Jon Cypher), que encima ha sido el médico de Sam desde crio; hay un lío… para tirar cohetes!

No me atrevo a recomendaros una peli que aunque tenga una brillante idea o guión, luego al visionarla, tiene un resultado penoso, la firme quien la firme. Los FX’s parecen sacados de una tienda de ropa, es decir, por que se abusa de los maniquíes que da gusto… Ya sabemos en qué se gastaron las pelas, en un viaje a Valencia, para pillar montones y montones de ninots!

En definitiva… no os recomiendo este bodriete por si se os queman las retinas, o de pronto, empezáis a arder, por que os estáis cagando en mi estampa!… Eso sí, como en Hollywood van tan faltos de ideas… quizás, con un remake, hecho con un poco de gracia, la cosa obtendría distinto resultado!

Tucker & Dale vs Evil (2010)

Tucker & Dale vs Evil

Tucker & Dale vs Evil

Cada año en el Festival de Sitges nos encontramos con gratas sorpresas que sin recibir tanto bombo y platillo por los supuestos “expertos” para nosotros se convierten en Indispensables. Si el año pasado ya nos pasó con The Loved Ones (2009), precisamente, en la Marató més Killer, este año nos ha vuelto a pasar lo mismo con Tucker & Dale vs Evil.

Esta horror comedy os divertirá desde el minuto uno hasta el final, capaz de aportar frescura y originalidad a este, ya muy trillado, subgénero. Evidentemente, siempre que hablamos de comedias terroríficas, nos vienen a la mente films como: Evil Dead o Zombies Party.  El año pasado también vimos una comedy horror, Lesbian Vampire Killers (2009), donde predomina mucho más la comedia que el cine de terror en sí.

Dale dando miedo!!!

Dale dando miedo!!!

Tucker & Dale vs Evil está dirigida por un actor pasado a director, Eli Craig (La ira o Space Cowboys), siendo está su opera prima; y chicos, qué manera de estrenarse! Este hombre promete! Además, el fichaje de los dos actores principales es la clave, ya que como en otras ocasiones hemos podido comprobar, los dúos en las horror comedy’s funcionan de maravilla. Así pues, Tyler Labine (Reaper) y Alan Tudyk (Un lío embarazoso o Un funeral de muerte), cumplen con su cometido, desternillarnos de risa! El resto de personajes, girará en torno a ellos,  destacando también a Katrina Bowden, como la chica más interesante del grupo universitario.

Sí, es cierto, en Tucker & Dale vs Evil hay los mismos tópicos de siempre: grupo universitarios desprendiendo feromonas y ganas de juerga, un par de paletos (red), una localización totalmente apartada de la civilización y el típico fin de semana de sexo y borracheras… Qué más se puede pedir ¿? Pero precisamente, el uso de estos tópicos es lo original de Tucker & Dale… ya que, el humor que vemos no es el típico burdo y soez, es decir, el recuso fácil. No, no, en absoluto la trama se nos presenta desde una óptica o punto de vista distinto al habitual, mostrando un humor recurrente y muy divertido. No sabemos si Eli Craig es más fan de las comedias o del cine de terror, pero la unión de ambos, en esta cinta está totalmente equilibrada, mostrando asesinatos y sangre, muy bien realizadas y ejecutadas. Y es que precisamente, las muertes son otro punto de humor dentro de Tucker & Dale, cada una de ellas, es tratada de una manera divertida y absurda!

Tucker en plena acción!

Tucker en plena acción!

Como ya hemos dicho en esta película, un grupo de universitarios guapos, cachondos y con ganas de juerga, se van de típico fin de semana, en plena montaña (lo mismo de siempre, sin cobertura en sus teléfonos móviles). En este grupito, nos encontramos con Allison (Katrina Bowden), Chad (Jesse Moss), Chloe (Chelan Simmons), Jason (Brandon Jay McLaren), entre otros….

Dale (Tyler Labine) y Tucker (Alan Tudyk), un par de paletos de la América profunda, se dirigen a la recientemente adquirida cabaña de madera (propiedad de Tucker), una cabaña de verano que la utilizarán para sus redneck aficiones. Por el camino, coinciden en una gasolinera con el grupito de universitarios, y estos rápidamente se muestran hostiles y pre juiciosos con nuestro par de garrulos. Además, Dale intenta entablar conversación con ellas, aunque la forma no resulte la más apropiada…

A partir de ahí, los tópicos de las pelis de terror  se tratan de forma directa: noche en el bosque, todos alrededor de la hoguera, historia de miedo contada por Chad sobre unos asesinatos en la región, baño nocturno, cabaña que con sólo verla ya da grima, etc, etc… Gracias a ese baño, Dale y Tucker salvan a Allison de ahogarse, pero sus amigos no se lo toman muy bien, y se piensan que es otra cosa… Y no me extraña! Jajajajajaja.

Serán capaces nuestros jóvenes universitarios de rescatar a Allison de las garras de Dale & Tucker, sin morir en el intento ¿?

Continuando con los tópicos, las ridículas muertes son claramente, un tributo a pelis como La Matanza de Texas: auto-empalamientos, trituraciones, inmolaciones, disparos fortuitos,… Y es que este film está plagado de sangre, gore, tripas, vísceras, desmembramientos, descuartizaciones,…. Y de qué manera!!

Por suerte año tras año, la Marató més Killer, nos reserva unas joyas brutales e increíbles… Con Tucker & Dale vs Evil, el despiporre está asegurado! Una película excelente!

Rubber (2010)

Rubber (2010)

Rubber (2010)

Señoras y Señores, la película que vamos a reseñar hoy es un homenaje a la sin razón (“no reason”).

¿Por qué E.T. de Steven Spielberg es de color marrón?
Por ninguna razón (No reason).

¿Por qué en el Pianista de Roman Polanski nuestro protagonista estaba siempre escondido?
Por ninguna razón (No reason).

¿Por qué los personajes de La Matanza de Texas de Tobe Hooper no van al baño para lavarse las manos de sangre?
Por ninguna jodida razón (No fucking reason).

Con este comienzo, Rubber es imposible que nos defraude o como mínimo no dejará indiferente a nadie. Película francesa, dirigida y escrita por el Quentin Dupieux; más conocido por Mr. Oizo, es decir, compositor y productor de música electrónica, pero que también ha hecho sus incursiones en el mundo del celuloide:  Steak (2007) y Nonfilm (2001).

Pero qué le pasa a la industria cinematográfica de nuestro país vecino ¿? Están que se salen, se atreven con todo y pueden con todo! À l’Intérieur (2007), Frontière(s) (2007), Martyrs (2008), La Horde (2009)… Sres y sras, los franceses se están conviertiendo (mejor dicho ganando), ser uno de los referentes del cine de terror moderno. Cintas con una calidad rozando la perfección, unos FX’s brutales,… Quizás en este puto país, debamos empezar a mirar que se realiza más allá de los Pirineos y tomarlo como ejemplo, no ¿? No nosotros, sólo hacemos REC y morimos de éxito.

Robert, nuestro neumático protagonista.

Robert, nuestro neumático protagonista.

Este divertido tributo a las horror road movie americanas de los setenta, tiene como protagonista a un asesino insólito, un neumático. Robert es de goma, redondo, tiene muy mala leche, sin marca, con poderes psíquicos y capaz de enamorarse de una morenaza! Ah… y es negro!

Pero Rubber no sólo es una horror road movie más, va más allá y nos propondrá un ejercicio reflexivo que en el cine todo es capaz, siempre y cuando, sepamos tratarlo con profesionalidad y calidad. ¿Por qué no convertir a un simple neumático en nuestro protagonista?

Es capaz de innovar (en este trillado ya mundo del cine de terror), aportando frescura y originalidad. Una película hecha desde dentro del cine, es capaz de absorber al espectador y trasladarlo dentro de la trama de la película. El propio espectador vive el film desde dentro, pues se nos invita a unirnos, no sólo como simples espectadores más, si no como, actores secundarios.

Stephen Spinella es el sheriff

Stephen Spinella es el sheriff

Rubber traslada la acción al desierto californiano, donde asistimos al nacimiento de Robert (neumático) y sus primeras experiencias con el mundo real: escorpiones, botellas, conejos…  Con un poco de rodaje sobre sus marcas, Robert empieza una aventura a ningún lugar, sin motivo ni razón aparente. Pero en su camino, se cruza la morena y guapa, Sheila (Roxane Mesquida), de la que Robert se quedará prendada.
En su periplo, Robert se irá cruzando con otros actores como el sheriff (Stephen Spinella), sublime en su interpretación; y sus ayudantes, el popietario de un motel y su hijo Zach (Remy Thorne), y el hombre de la silla de ruedas (Wings Hauser), aportando grandes dosis de cinismo y sarcasmo, entre otros….

En las aventuras con Robert acabaremos descubriendo que no le gustan los policías, ni los hombres que queman neumáticos, es decir, a los de su misma especie.

Las muertes en Rubber son geniales, y son tratadas con unos FX’s de una calidad técnica brutal. Aunque Robert sólo sea capaz de matar de una manera, y oigan de qué manera! Creo que podrían haber metido más formas o técnicas de acabar con los humanos… es decir, un poco más de sadismo. Pero cuidado, que Rubber ofrece las dosis de sangre y gore que todos estábamos esperando, incluso sobre pasa nuestras expectativas!

Qué dolor de cabeza!

Qué dolor de cabeza!

En definitiva, antes de ver Rubber sólo nos podíamos encontrar ante dos posibilidades: una peli horrenda o una peli buena. En cambio, tras visionarla, Rubber nos encantó, nos cautivó… Es una peli genial… por ninguna razón en particular!

Bienvenidos a la revolución de los Neumáticos!

PD: Para los que no os hayáis dado cuenta, empezamos con el Festival de Sitges!!!

Colinas Sangrientas (2009)

Colinas Sangrientas (Dir: Dave Parker, 2009)

Colinas Sangrientas (Dir: Dave Parker, 2009)

Cuando uno se encuentra un mismo título en los blogs que normalmente lee, es cuando decide darle un visionado, por si acaso se topa con una buena cinta! La verdad es que tras visionar Colinas Sangrientas, podemos definirlo como una peli de un domingo por la tarde cualquiera!

Como yo no tenía las referencias de torture porn (estas etiquetas que algunos se inventan…), desde un principio entendí a Colinas Sangrientas como un slasher en toda regla. Y es que en el film existen claras referencias de distintos slashers de los 80’s, a los que bajo mi entender se les rinde culto: Viernes 13, La Matanza de Texas,…

Colinas Sangrientas (Dir: Dave Parker – The Hills Run Red, 2009) no aporta nada nuevo al género slasher, pero está claro que en sí mismo, el slasher todavía funciona y tiene tirada. La película empieza bastante bien, nos engancha, puesto que la historia tiene cara y ojos. Nunca mejor dicho!!!

Tyler (Tad Hilgenbrink), nuestro joven protagonista es un fanático de las pelis de terror, quiere hacer un trabajo de investigación sobre una película de los años 60, titulada The Hills Run Red. Supuestamente, no se conserva ninguna copia de la misma, solamente algún metraje, y tiene la reputación de ser una de las películas más sangrientas de la historia del cine. Con leyendas urbanas de por medio, este documental o estudio tendría que suponer el salto a la fama d nuestro joven estudiante de cine. Para ello contará con la colaboración inicial de su novia, Serina (Janet Montgomery) y de su “mejor” amigo, Lalo (Alex Wyndham), quien tiene un amigo, tiene un tesoro!

La Explosiva Sophie Monk

La Explosiva Sophie Monk

Pero para que Tyler pueda empezar la búsqueda de su santo grial, tiene que buscar referencias existentes o reales de su peli fetiche. Por eso, se va en búsqueda de Alexa Concannon (Sophie Monk), hija del director de The Hills Run Red, y que aparece en el film, siendo esta una chiquilla.

Tengo que confesaros que cuando ví a Sophie Monk, pensé que era una actriz porno, sobre todo, por que la chica está cannón, cañón… Y en la cinta, nos hace una buena demostración de por qué la eligieron a ella, y no a otra. Lamentablemente, la explosiva Sophie no ha protagonizado ninguna peli porno (ni siquiera vídeo casero), aunque a muchos ya nos gustaría!

Tyler y Alexa harán un frente común, tras una declaración de principios por parte de Tyler hacía la obra de su padre!! Mira que no querer tirarse a la moza…. es para ajostiarle! Así pues, los 4 aventureros se dirigirán hacía el pueblo donde se rodó The Hills Run Red… para descubrir sus secretos!

A partir de ahí, la peli entra de pleno en lo que típicamente esperamos de un film slasher! Rednecks (paletos), sangre, tensión, acuchillamientos, sadismo, ciertos toques gore, y como no, un buen y fornido slasher: Babyface! Además con cancioncilla infantil incluída! Ese Freddy tb hizo de las suyas en algunos subconscientes!

La verdad es que Babyface como tal, está bastante bien desarrollado, e incluso nos llega a sorprender… Aunque como todos, cuando habla la caga! Quizás no sea tan sádico ni despiadado como Jacob Goodnight en Los Ojos del Mal, pero no está del todo mal. Eso sí, su aparición se concentra toda al final, siendo una verdadera pena no haber explotado su lado rústico-salvaje a lo largo de todo el film.

El recurso del metraje prohibido en de The Hills Run Red está bien desarrollado, y aporta esa estética agobiante que te pone en tensión! Pero el gran defecto de la peli, es su previsibilidad, es decir, si uno está atento al film (ojo, y no me refiero a las teturcias de la rubia), se quedará con la copla de la historia rápidamente!

Molaría ver un Babyface versus Jason, no ¿?

El territorio de la bestia (2007) : No pasaste de caimán

El territorio de la bestia (dir: Greg Mclean, 2007)

El territorio de la bestia (dir: Greg Mclean, 2007)

El pasado año llegó a nuestras pantallas con un par de años de retraso, dicho sea de paso, una película que acaparó la atención de críticos y aficionados, incluido el mismísimo Tarantino, que hasta le reservó un pequeño guiño en su “Death Proof“. Dicha película era “Wolf Creek“, el debut como director del australiano Greg McLean, otra vuelta de tuerca a la manida fórmula de “La matanza de Texas“. McLean no ha tardado en reincidir en el género y nos trae ahora “Rogue” (no confundir con la productora de cine), una monster movie con cocodrilo gigante de por medio.

La Bestia!

La Bestia!

El director vuelve a su Australia natal, en donde un reportero, el televisivo Michael Vartan, se une a un grupo de turistas guiado por Radha Mitchell, la mamá de “Silent Hill“, que sufrirá en sus carnes las consecuencias de adentrarse en el territorio de la bestia al que alude el título en castellano. Cintas sobre reptiles asesinos hay muchas. Quizá demasiadas. No deja de ser loable el intento de ésta por rehuir de los tópicos, aunque la sensación de dèjá vu se hace patente desde los primeros minutos hasta casi el final. Es justo entonces cuando el curso de los acontecimientos toma otro rumbo con el fin de ofrecernos la clásica resolución, a través de una perspectiva menos factible, pero mucho más épica y original. Algo así como lo que sucedía en “Wolf Creek”, y es que, McLean repite como un autómata los fallos y virtudes de su ópera prima.

Obviando ya el hándicap que supone lidiar con una propuesta que se remonta a “Tiburón“, hay que reconocer que “El territorio de la bestia” consigue en cierta medida lo que se propone, o sea, entretener. Ya sea por la amena presentación de los personajes o simple curiosidad por saber cuál de ellos será el siguiente en formar parte del menú del simpático animal, la primera hora pasa en un abrir y cerrar de ojos. Buena parte del mérito radica en una envolvente fotografía de estética cercana al documental. Además, Greg McLean sabe dirigir y eso se nota, tanto en el uso del silencio como en el detalle de omitir los ataques y al propio monstruo, reservando su aparición para la confrontación final.

El gore es bastante escaso, no obstante, sus resultones efectos especiales suplen la carencia de más víctimas. Una de cocodrilos, a la que le falta más arrojo y mala leche para poder situarse por encima de la media.

22ª Participación y Última de Manu Riquelme!

Terror sin fin (1993)

Título original: Night Terrors
Año: 1993
Director: Tobe Hooper
Guión: Rom Globus y Daniel Matmor
Reparto: Robert Englund, Zoe Trilling, Alona Kimhi, William Finley

Supongo que la mayor parte de los que leen esto conocen a Tobe Hooper, un tipo que nos ha provocado desde siempre las peores pesadillas, “gracias” a su mítica matanza de Texas. Pero las cosas como son; Hooper es un cineasta muy irregular y mediocre en demasiadas ocasiones. Puede crear obras de arte terroríficas (La matanza de Texas, La casa de los horrores…) y películas infumables (Combustión espontánea, Cocodrilo…); es capaz de hacer filmes divertidos (La matanza de Texas 2, Lifeforce. Fuerza vital…) y otros poco más que pasables (Mortuary, Trampa mortal…). No tiene una carrera brillante como la de Carpenter, o los grandes éxitos de Wes Craven, pero ha demostrado pasión hacia el género de terror con todos sus títulos, que seguirán aumentando con el paso de los años, pues ahora se encuentra rodando la adaptación de From a Buick 8, del gran Stephen King. La conclusión es que hay que andarse con ojo al sentarse a ver una peli de este hombre, que lo mismo te sorprende que te aburre soberanamente. ¿Y en cuál de las categorías antes propuestas, se halla Terror Sin Fin? Pues tiene elementos de todas y cada una: consta de momentos muy buenos, partes aburridas, personajes interesantes, otros no tanto, muertes escasas pero bien avenidas… La sensación final es la de haber visto un largometraje histórico de terror, con mucho sexo de por medio (algo positivo, esto último).

El principal punto a favor del filme son las interpretaciones del tremendo Robert Englund, al que todos recordarán por su asesino del sombrero, el jersey de rayas, las cuchillas y la cara quemada. Por si alguien aún duda, estoy hablando de Freddy Krueger, al que siempre ha prestado sus peculiares rasgos. Y digo interpretaciones, ya que Englund da vida al Marqués de Sade y a un descendiente suyo, Paul Chevaller, estando magnífico en ambos, al representar a dos monstruos de carne y hueso, enfermos de lujuria y que no dudan en hacer el mal a los demás. La película empieza centrándose en su personaje del Marqués de Sade, que le viene que ni pintado, acostumbrado siempre a meterse en la piel de villanos. El aristócrata es torturado de mil maneras, para acabar encerrado, mientras reflexiona sobre todo el mal que ha causado, actuando como punto de partida de la auténtica película.

El verdadero filme se desarrolla en 1993, en Alejandría, donde una joven de muy buen ver llega, para reencontrarse, tras seis meses, con su padre, un arqueólogo que está a punto de hacer un descubrimiento fundamental para la Historia. Al poco de llegar, la chica, llamada Genie, se introduce en un mundillo que no le conviene, relacionado con la magia negra y los lujuriosos juegos de Chevaller. Poco a poco, Genie comienza a sufrir visiones terribles, mientras sus seres queridos son asesinados. Aquí se encuentran los dos puntos que se enlazan con la historia de Sade: Chevaller, descendiente suyo, y Genie, muy parecida físicamente a una amante de Sade, que le traicionó. Por eso parece que Chevaller se quiere vengar, manipulando a la chavala, con una crueldad que no tiene nada que envidiar a la de su sádico antepasado.

Todo el metraje está plagado de momentos semieróticos, protagonizados casi siempre por Genie, que se enamora de un moro del lugar. Y esas escenas son una gozada, porque la chica, rubia y jovenzuela, no está nada mal, pero tras esta película, apenas volvió a hacer nada para el cine (un disgusto). Muchas de esas situaciones están envueltas en un halo misterioso y casi metafórico, que vaticinan el horror por el que deberá pasar Genie. En ocasiones, esto se logra, pero muchas veces resulta aburrido.
Terror Sin Fin tarda demasiado en arrancar y parece que Hooper no sabe hacia dónde va su peli en ciertos instantes. Claro está que es una cinta de horror, pero el terror sin fin del título no se ve por ningún sitio. El director quiere provocarlo con unas imágenes muy oníricas, pero en realidad sólo lo logra con las apariciones de Englund. La angustia que experimenta la chica está bien llevada, pues es buena actriz (Hooper, encontrando a scream queens es único), como el momento en que va a ser asesinada por Chevaller, pero a veces se hace repetitiva la situación.

Nunca será uno de los grandes títulos de su director, ni mucho menos del cine de miedo en general, pero merece la pena echarle un vistazo, ya que Hooper, al menos, no hace siempre la misma película, sino que se atreve con diversos tipos de miedo. En este caso, se trata del miedo al exceso y a lo oculto de Oriente. Ideal para los completistas de la obra del tito Tobe y de Yoram Globus, productor del filme.

By Mario

8ª Participación para el concurso, de la mano de…… Mario!