Rubber (2010)

Rubber (2010)

Rubber (2010)

Señoras y Señores, la película que vamos a reseñar hoy es un homenaje a la sin razón (“no reason”).

¿Por qué E.T. de Steven Spielberg es de color marrón?
Por ninguna razón (No reason).

¿Por qué en el Pianista de Roman Polanski nuestro protagonista estaba siempre escondido?
Por ninguna razón (No reason).

¿Por qué los personajes de La Matanza de Texas de Tobe Hooper no van al baño para lavarse las manos de sangre?
Por ninguna jodida razón (No fucking reason).

Con este comienzo, Rubber es imposible que nos defraude o como mínimo no dejará indiferente a nadie. Película francesa, dirigida y escrita por el Quentin Dupieux; más conocido por Mr. Oizo, es decir, compositor y productor de música electrónica, pero que también ha hecho sus incursiones en el mundo del celuloide:  Steak (2007) y Nonfilm (2001).

Pero qué le pasa a la industria cinematográfica de nuestro país vecino ¿? Están que se salen, se atreven con todo y pueden con todo! À l’Intérieur (2007), Frontière(s) (2007), Martyrs (2008), La Horde (2009)… Sres y sras, los franceses se están conviertiendo (mejor dicho ganando), ser uno de los referentes del cine de terror moderno. Cintas con una calidad rozando la perfección, unos FX’s brutales,… Quizás en este puto país, debamos empezar a mirar que se realiza más allá de los Pirineos y tomarlo como ejemplo, no ¿? No nosotros, sólo hacemos REC y morimos de éxito.

Robert, nuestro neumático protagonista.

Robert, nuestro neumático protagonista.

Este divertido tributo a las horror road movie americanas de los setenta, tiene como protagonista a un asesino insólito, un neumático. Robert es de goma, redondo, tiene muy mala leche, sin marca, con poderes psíquicos y capaz de enamorarse de una morenaza! Ah… y es negro!

Pero Rubber no sólo es una horror road movie más, va más allá y nos propondrá un ejercicio reflexivo que en el cine todo es capaz, siempre y cuando, sepamos tratarlo con profesionalidad y calidad. ¿Por qué no convertir a un simple neumático en nuestro protagonista?

Es capaz de innovar (en este trillado ya mundo del cine de terror), aportando frescura y originalidad. Una película hecha desde dentro del cine, es capaz de absorber al espectador y trasladarlo dentro de la trama de la película. El propio espectador vive el film desde dentro, pues se nos invita a unirnos, no sólo como simples espectadores más, si no como, actores secundarios.

Stephen Spinella es el sheriff

Stephen Spinella es el sheriff

Rubber traslada la acción al desierto californiano, donde asistimos al nacimiento de Robert (neumático) y sus primeras experiencias con el mundo real: escorpiones, botellas, conejos…  Con un poco de rodaje sobre sus marcas, Robert empieza una aventura a ningún lugar, sin motivo ni razón aparente. Pero en su camino, se cruza la morena y guapa, Sheila (Roxane Mesquida), de la que Robert se quedará prendada.
En su periplo, Robert se irá cruzando con otros actores como el sheriff (Stephen Spinella), sublime en su interpretación; y sus ayudantes, el popietario de un motel y su hijo Zach (Remy Thorne), y el hombre de la silla de ruedas (Wings Hauser), aportando grandes dosis de cinismo y sarcasmo, entre otros….

En las aventuras con Robert acabaremos descubriendo que no le gustan los policías, ni los hombres que queman neumáticos, es decir, a los de su misma especie.

Las muertes en Rubber son geniales, y son tratadas con unos FX’s de una calidad técnica brutal. Aunque Robert sólo sea capaz de matar de una manera, y oigan de qué manera! Creo que podrían haber metido más formas o técnicas de acabar con los humanos… es decir, un poco más de sadismo. Pero cuidado, que Rubber ofrece las dosis de sangre y gore que todos estábamos esperando, incluso sobre pasa nuestras expectativas!

Qué dolor de cabeza!

Qué dolor de cabeza!

En definitiva, antes de ver Rubber sólo nos podíamos encontrar ante dos posibilidades: una peli horrenda o una peli buena. En cambio, tras visionarla, Rubber nos encantó, nos cautivó… Es una peli genial… por ninguna razón en particular!

Bienvenidos a la revolución de los Neumáticos!

PD: Para los que no os hayáis dado cuenta, empezamos con el Festival de Sitges!!!

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Tokyo Gore Police (2008)

Tokyo Gore Police (2008)

Tokyo Gore Police (2008)

Con Tokyo Gore Police cierro el mini-ciclo de pelis visionadas este verano, y si leéis las últimas reseñas que os he publicado (The Human Centipede & Guinea Pig 2), veréis que ha sido un ciclo caracterizado por la sangre y más sangre.

Faltaría reseñar Martyrs que también volví a revisionar, y que le propuse a Fiver hacer un cuadramiento neuronal para hacer una reseña cruzada, pero ya veremos cuando lo llevamos a cabo, puesto que ahora estamos pendientes de Sitges… aunque alguna que otra reseña os caerá antes del festival, no os preocupéis.

Hablar de Tokyo Gore Police, es lo mismo que hablar de Yoshihiro Nishimura (padre de la criatura) que para todos aquellos que no los sepáis es responsable también de: Vampire Girl vs. Frankenstein Girl (2009), Mutant Girls Squad (2010) que esperamos ver en el festival de Sitges; pero a nivel de efectos especiales y/o maquillajes también ha participado en: The Machine Girl (2008), Hard Revenge Milly (2008), RoboGeisha (2009), Samurai Princess (2009),… entre muchas otras. Es decir, de lo bueno, lo mejor!

Chica Cocodrilo

Chica Cocodrilo

Mencionar a estar alturas al Sr. Nishimura es relacionarlo con splatters japoneses (=pelis gore) donde la sangre sale a borbotones y los desmembramientos están a la orden del día. Independientemente, de las idas de olla que ya sea bien por cultura (oriental) o por mentalidad (creativa), serían muy difíciles de realizarse por estos lares, y no sólo me refiero a nuestro país, si no también, al resto de Europa.

Entiendo perfectamente, que este tipo de películas no susciten ningún tipo de interés en la gran mayoría de público o fan del cine de terror, por considerarlas absurdas y carentes de sentido común; pero es ahí donde radica su genialidad. Presentarnos unas películas de este tipo a algunos de nosotros (de mente enfermiza), es como una válvula de escape, como una peli porno pero sin cumshot.

Tokyo Gore Police (dirección | maquillaje y FX’s: Yoshihiro NishimuraTôkyô zankoku keisatsu, 2008), nos traslada a un futuro cercano pero atemporal. En este futuro el departamento de policía de Tokyo ha sido privatizado. Los agentes vestidos a lo samurai tienen serios problemas para atrapar a un nuevo tipo de criminales, los “ingenieros”.

"Ingenieros" - nuevos criminales mutantes!

"Ingenieros" - nuevos criminales mutantes!

Estos denominados ingenieros no significa que hayan obtenido la diplomatura o licenciatura del criminal o asesino, si no que, son como una especie de mutantes que convierten sus heridas, en armas terribles. Así veremos brazos convertidos a sierras de metal y carne humana, un pene amputado en un cañón lanzamisiles, una vagina como si fuera la boca de un cocodrilo, unos pechos amputados en surtidores de leche ácida.… Pero dichos ingenieros tienen un origen, el Keyman (Itsuji Itao), un mad doctor a la japonesa, que da con la llave (nunca mejor dicho) para crear este tipo de criminales.

Pero la policía cuenta con una tipo de polis de élite, los caza-ingenieros, y uno de sus efectivos más peligroso es Ruka (Eihi Shiina), una de las agentes más bella pero letal a la vez. Será la encargada de dar caza al Hacedor de Llaves, encargo especial del jefe de Policía de Tokyo (Yukihide Benny).

En su aventura, Ruka se encontrará con todo tipo de situaciones, la mayoría de ellas sangrientas e increíbles, pero a su vez, descubrirá parte de su pasado, y dará con la clave de muchos de sus interrogantes personales.

Tokyo Gore Police - Girls

Tokyo Gore Police - Girls

En definitiva, una orgía de sangre a chorretones, sexo bizarro, fetichismo (cuero y látex) por doquier, violencia explícita, seres aberrantes y/o otras abominaciones, mutilaciones, desmembramientos, descuartizaciones, peleas con espadas, sierras, garras…. Todo lo que necesita un buen fan del splatter japonés. Abstenerse gente de pocas miras o tiquismiquis del género¡!!!!

Suerte que dentro de poco tendremos las maratones: Midnight X-treme de Sitges, así cada año, podemos ver aunque sea en dosis ultra-concentrada este tipo de pelis…. Luego, así acabamos todos, medio tarumbas y majaretas!

¡Nishimura!!! Para cuando la secuela ¿?

La Horde (2009)

La Horde (dir: Yannick Dahan & Benjamin Rocher, 2009)

La Horde (dir: Yannick Dahan & Benjamin Rocher, 2009)

A veces cuando uno va a ver una película ya sabe de antemano que va sobre seguro, y que evidentemente, no le defraudará. Y este fue el caso de La Horde! Tenía muchas ganas de ver este film en Sitges, había oído o leído muy poco al respecto, pero tenía una corazonada, y no me falló.

Antes de empezar a comentaros la película, hare como una especie de reflexión en voz alta, y es que a veces nos miramos demasiado el ombligo, es decir, parece ser que la industria cinematográfica en nuestro país, está cosechando grandes logros y éxitos, con El Orfanato, Rec, Rec[2],… Y qué narices está pasando en nuestro país vecino ¿? Francia está produciendo una serie de películas que me da la impresión a mí, pero están a años luz de lo que por aquí se cuece: À l’Intérieur, Frontière(s), Martyrs,… Y ahora, La Horde! Película impactante y brutal que está a la altura de producciones americanas, e incluso supera a alguna…

Como diría mí querido personaje Asterix: los galos somos unos irreductibles!

La Horde (dir: Yannick Dahan -guión- & Benjamin Rocher, 2009) es la ópera prima de este par de individuos, anteriormente vinculados al mundo de cine, pero en pequeños trabajos como guionistas o productores pequeños. Y mi pregunta es que si han sido capaces de realizar esta peli tan brillante, y ejecutada de forma casi perfecta, qué será lo próximo que nos hagan ¿?

Infectados o Zombies ¿?

Infectados o Zombies ¿?

La Horde nos traslada al entierro de un policía, donde nos introducen algún que otro personaje de la película: Jiménez (Aurélien Recoing), un poli muy duro; Aurore (Claude Perron), la chica poli; Ouessem (Jean-Pierre Martins), un poli, poli. En el mismo entierro del policía fallecido, su viuda les pide venganza, y estos no se lo pensarán dos veces. La putada es que ha habido algún lío entre Aurore y el poli muerto, y aunque lo sepa la viuda, se la trae bastante sin cuidado.

Por la noche, se dirigen a las afueras de París, donde presuntamente están los asesinos de su compañero. Estos viven en un bloque alto de hormigón en los suburbios de las afueras, un edificio sin ningún tipo de ley ni orden, medio abandonado y ocupado por 4 gatos; eso sí, son ideales por para ocultar delincuentes y gente de poca monta.

En la cacería les acompaña otro poli, Tony (Antoine Oppenheim). Deciden ir por la puerta de atrás, liquidando al guardia. En el interior se topan con el portero o conserje que con la intención de proteger la entrada y la salida del edificio, se topa con un grupo de polis armados hasta los dientes, pero que esa noche, no van a ejercer de polis, sino más bien, jueces y verdugos, impartiendo su propia ley, la sed de venganza.

Los polis acceden a los pisos superiores que es donde se encuentran los criminales. Al llegar a la puerta oyen ruidos, pero por culpa del conserje estos serán sorprendidos por los malos, que no dudan ni un instante, en liarse a tiros en lo que dará pie a un tiroteo. Jiménez resulta gravemente herido, y ante la poca suerte o savoir-faire de los ‘buenos’, son capturados por los malos, malotes.

Nuestros chicos malos son un par de hermanos nigerianos: Adewale (Eriq Ebouaney) & Bola (Doudou Masta) y Greco (Jo Prestia), el rumano – destacar la interpretación de este último. Estos no vacilan ni un segundo en interrogar de la forma menos ortodoxa a nuestros policías, ni eliminando a rehenes que tuvieran consigo. Como resultado de este primer encontronazo, Jiménez resultará finiquitado y Tony malherido.

Pero todo empieza, cuando el rehén que momentos antes han liquidado a sangre fría en el lavabo, se revuelve de nuevo, y ataca a nuestros protas. Estos descargan y descargan balas y golpes contra el recién resucitado, y como si nada. Suerte que las recortadas saben hacer bien su trabajo. Pero no sólo se levanta l que tenían dentro, sino también los cuerpos que estaban por el pasillo, mostrando igual de resistencia que el anterior.

Apocalipsis Zombie

Apocalipsis Zombie

Se refugian de nuevo en su cuarto, discutiendo unos y otros, sobre qué se tiene que hacer, si se cargan o no los polis, pero parece ser que el sentido común aflora en la sala, y tras un pacto entre caballeros de Ade y Ouessem, se arman hasta los dientes, e intentan salir del edificio o averiguar qué está sucediendo.

Se dirigen hacia la azotea, viendo que toda París está sumida en el caos y la destrucción, y que abajo, está lleno de personas deambulando por las calles sin rumbo fijo, pero con extraños comportamientos, son agresivos y letales. Tras una breve discusión, sobre cuál es el próximo paso, deciden buscar una salida del edificio. Para ello deberán descender.

Es aquí cuando empieza la verdadera lucha por la supervivencia, mostrando la debilidad humana. También, podremos comprobar que no siempre los aparentemente buenos, son los buenos de la película, ni los malos son tan malos; e incluso, los débiles serán los fuertes y los que hacen alarde de fortaleza, los más débiles de voluntad o espíritu. Además, la situación de por sí, ya extrema, se altera en todo momento, por los conflictos evidentes entre polis y criminales, sino también, conflictos internos, entre ellos: entre hermanos o entre compañeros de trabajo.

El increíble René (Yves Pignot)

El increíble René (Yves Pignot)

A medida que van bajando se van topando con mayores dificultades y tensiones, pero también se encuentran a René (Yves Pignot), un hombre mayor y excombatiente, pero con la fortaleza de u toro. Él sólo prepara la resistencia de una planta entera con una hacha descomunal (yo quiero una para Navidades!).
Este personaje está magníficamente interpretado y es el que le da toques de humor (y muy bueno), a la tensión de la trama. Tengo que destacar una escena donde Greco, Bola y René, se plantean abusar de una zombie… increíble! Pero aunque René pueda parecer un personaje primario o carente de interés, es todo lo contrario, es el personaje con más fuerza, vitalidad, brillo y carisma de la película. Sin este personaje, La Horde tendría otro resultado!

Con respecto a los zombies o infectados, la verdad es que sinceramente, en esta película se va al grano. No se nos da ningún tipo de explicación, sólo se medio apunta en una secuencia y muy de pasada, sin ahondar mucho en el tema. Quizás sea este el éxito o la grandeza de La Horde, y que últimamente, algunos de nosotros estamos aclamando. Directos al grano! Me da igual la excusa que te inventes (que a menudo resultan patéticas), muéstrame zombies, y más zombies, porque es lo que he venido a ver. Además, si nos fijamos en el título: horde, se presuponen que habrán miles, millares, hordas enteras de zombies, deseosos de carne fresca! Y eso es lo que realmente nos ofrece La Horde, infectados a mansalva.

La Horde

La Horde

Pero a diferencia de otras pelis de zombies, esta no es una cinta más de entretenimiento que utiliza los zombies como excusa para mostrar sangre y casquería. No señores, La Horde acojona! Da miedo! Te pone en tensión, a 100! Su violencia es brutal (valga la redundancia), explícita, y con unos efectos acojonantes! Incluso, el final no dejará indiferente a nadie!

En definitiva, La Horde junto con Zombieland de lo mejorcito en Sitges sobre pelis de zombies!

À l’Intérieur (2007)

À lIntérieur (dir: Julien Maury & Alexandre Bustillo, 2007)

À l'Intérieur (dir: Julien Maury & Alexandre Bustillo, 2007)

À l’Intérieur (dir: Julien Maury & Alexandre Bustillo, 2007 Francia – título americano: Inside), fue una de las grandes sorpresas del Festival de Sitges 2007, quizás por la poca información que disponíamos sobre la película, pero que como en muchas otras, la campaña prévia al film (en este caso, no creo que fuese la típica campaña de marketing) nos aseguraba que en los pases se producían desmayos, la gente se salía de la sala, e incluso, llegaba a vomitar del espanto.

Y por primera vez, acertaron!

No sé que está pasando en nuestro país vecino, pero últimamente, todo lo que nos llega de ahí, en cuanto a pelis de terror se refiere, es sobresaliente. uno de los referentes más cercanos, es sin lugar a dudas Alta Tensión (dir: Alexandre Aja título francés Haute Tension – americano: High Tension, 2003), una gran película, y que desde el momento que empiezan los asesinatos, nos pone como una moto, es decir, cumple con su cometido, la tensión. Además, la trama se desarrolla correctamente y el giro argumental del desenlace es muy bueno, sorprendiéndonos a todos, o a los que no estuvimos lo suficientemente atentos desde un buen principio. Y el último ejemplo, mencionamos a Martyrs (dir: Pascal Laugier, 2008), pero sin duda alguna, À l’Intérieur est supérieur, Superb!

La película empieza con un aparatoso accidente de tráfico, donde dos vehículos chocan. En uno de ellos vemos a Sarah (Alysson Paradis), una joven embarazada y Matthieu, su pareja que fallece en el mismo accidente. Además vemos escenas intercaladas, del interior de la barriga de Sarah, para que podamos ver lo que le pasa al feto. Pasa un tiempo, y vemos a Sarah en la consulta del ginecólogo ultimando los preparativos para el alumbramiento, dándole las últimas instrucciones, pero Sarah tiene una actitud bastante pasota y despreocupada por lo que al bebé se refiere, pues no ha pensado ni el nombre.

Durante la presentación de la trama, quizás los momentos más lentos, vemos otros personajes que intervienen en la vida de Sarah, Louise (Nathalie Roussel), su madre, que evidentemente, tendrá un papel protector debido a la situación de Sarah. Y el segundo personaje, Jean-Pierre (François-Régis Marchasson), el jefe de Sarah, mostrando una relación de amistad más que laboral entre ambos. Pero estos dos personajes nos enseñan que están pendientes de ella, y se preocupan.

Sarah vive sola, con un gato negro, en una casa de dos plantas en un barrio bastante apartado a alejado (quizás la periferia de París). La casa está llena de recuerdos de Matthieu, que desestabilizan emocionalmente a Sarah, prueba de ello, un sueño inquietante donde aparecen su gato negro y su feto, de una forma perturbadora e inquietante. Pero en ese mismo instante de la pesadilla, aparece un elemento mucho peor… Alguien toca el timbre, y exige que abra la puerta. Sarah mientras mira por la mirilla, viendo solo una sombra en la penumbra, se excusa de que su marido está durmiendo, y la voz femenina, le afirma que le abra y que su marido está muerto. Patam! Sarah se queda de piedra! No pudiendo ver con claridad quién la está molestando opta por asegurar la casa, y en la parte trasera, descubre de nuevo a la extraña mujer. Esta actúa con absoluta y total frialdad, incluso se le enciende un cigarrillo, sin dejar entrever ningún rasgo de su cara, y le rompe un cristal. Acto seguido, Sarah coge el telf y llama a la policía, cogiendo además la cámara para con la esperanza de sacarle una foto de la cara con la ayuda del flash. Nuestra misteriosa mujer decide marcharse… pero no quizás del todo!

Sarah - À lIntérieur

Sarah - À l'Intérieur

Al cabo de un rato, una patrulla de la policia acude a casa de Sarah para confirmar su llamada y tomarle declaración. Desgraciadamente, las fotos tomadas no revelan nada, y para tranquilizar a Sarah, los polis le dicen que la patrulla de noche se pasará un momento. Lo que no sabe Sarah es que tras la marcha de la patrulla, la mujer conseguirá entrar en la casa y es aquí cuando empieza el espectáculo de terror y violencia.

A partir de ahí, no contaré nada más de la trama, dejando que el espectador compruebe en propias carnes, una de las películas más bestias y violentas que he visto hace tiempo. Todos sabéis que me gusta el gore, pero a veces las películas gore se resumen en gore por el gore, es decir, las típicas escenas de desmembramientos, destripamientos, descuartizaciones, pero en cambio con A l’Intérieur, las imágenes se convierten en reales, crudas, despiadadas, y de una violencia inusitada… Y todo ello, con la absoluta frialdad de nuestra mujer de negro (Béatrice Dalle), que hace un papelón! Nunca una mujer se había presentado así de sádica y calculadora! Sólo se me ocurre un precedente, La Naranja Mecánica (dir: Stanley Kubrick – A Clockwork Orange, 1971), otra gran muestra de violencia. Pero con A l’Intérieur vamos más allá, y si ya de por sí, la peli es cruda, uno de los temas que toca todavía lo es más: una mujer embarazada! Otro referente que me vino a la mente fue La Semilla del Diablo (dir: Roman Polanski – Rosemary’s Baby, 1968), pero me quedo corto!

Evidentemente, esta película no es apta para personas sensibles, ni embarazadas, ni cardíacos; primero por tocar un tema tan poco común, y que puede suscitar el enfado de algún visionador despistado; y segundo, por el hecho de mostrar las imágenes violentas tal cual, sin ningún tipo de corte ni miramiento. Además las secuencias donde sale el feto, es como si fuera un personaje indirecto, pero que también está presente en el film, mostrando su propio sufrimiento y dolor. Otro de los puntos positivos que quiero destacar, es la sensación de agobio y claustrofobia que se genera al focalizar todas las escenas fuertes en la casa, y otro aspecto, es que hasta último momento no sepamos o adivinemos quién es la extraña mujer de negro, al menos en mí caso, y eso que barajé una posibilidad pero me salió mal.

En fin, no os puedo decir más, incluso escribiendo esta reseña me estoy quedando corto en elogios. Quizás pensaréis que estoy tarado o soy un sádico… sí, no vais muy desencaminados, pero sin lugar a dudas, À l’Intérieur se ha convertido en un icono para mí… Violencia en estado puro, sadismo por doquier y desvinculación emocional a la hora de cometer una atrocidad. Una Joya!