Jack Brooks: Cazador de Monstruos (2007)

Jack Brooks (2007)

Jack Brooks (2007)

Esta comedy-horror hará las delicias de los seguidores de la famosa serie B de los 70’s y 80’s. Y es que con Jack Brooks no estamos visionando un mierdoso remake actual; si no todo lo contrario, es un tributo a la serie B divertido y amazing!

Trevor Matthews is Jack Brooks

Trevor Matthews is Jack Brooks

Fue presentada (como no) por primera vez y en primicia al público en el Festival de Sitges 2007, aunque servidor la descubrió en otro festival, el Cryptshow Festival 2008. La edición española en dvd, incluye bastantes extras, y uno de ellos precisamente, es la presentación en Sitges.

Jack Brooks: Cazador de Monstruos es la ópera prima de Jon Knautz, que participa junto a John Ainslie del guión y la historia, junto con el protagonista, Trevor Matthews. El título original es Jack Brooks: Monster Slayer; y sin ser unos lumbreras, ya podemos adivinar por donde van a ir los tiros, la cosa va ir de monstruos. Pero como se nota que Knautz es un friki del género, y en el film también aparecen hombres lobo y poseídos al más puro estilo, Demons de Lamberto Bava. Pero si son una calca y tó!

Dentro del apartado técnico también destacamos los responsables de maquillaje y efectos especiales, puesto que Jack Brooks se caracteriza por utilizar los mismos recursos que la buena (como diria Mattei) serie B: maquillaje, sustancias viscosas, implantes y prótesis de látex a go-go,… A veces se nota un huevo, pero no nos importa, le da un toque todavía más auténtico y retro.

Otro de sus fuertes es la interpretación de Robert Englund y Trevor Matthews. Englund por que encarna a un profesor “chiflado” y Matthews por ser ese anti-héroe duro y violento, que en el fondo todos quisiéramos ser.

Robert Englund - brillante interpretación!

Robert Englund - brillante interpretación!

Jack Brooks: Cazador de Monstruos, nos narra las desgracias de un joven fontanero, bueno, mejor dicho, chapuzas en toda regla. Jack tiene un carácter violento, desequilibrado para con el resto de la sociedad, por culpa de un incidente infantil.

Su novia Eve (Rachel Skarsten) le obliga a apuntarse a clases nocturnas de ciencia, aunque Jack continúa con su típica rutina, el caos. El Professor Gordon Crowley (Robert Englund), le pide a Jack que vaya a su casa, puesto que tiene un problema con las tuberías.

Pero el “manitas” de Jack, en vez de arreglarlo, lo termina fastidiando más, provocando una brecha el en jardín. De esa brecha, aparecerá una extraña caja, que acabará por transformar al Prof. Gordon, puesto que, la caja contiene un poderoso objeto.

Gracias a la estupenda narración del atento dependiente de la ferretería donde Jack irá a buscar las piezas necesarias para arreglar la avería de su profe, sabemos los hechos antiguamente acontecidos en esa casa, y qué les pasó a sus moradores.

Monstruos! Monstruos! Monstruos!

Monstruos! Monstruos! Monstruos!

Mientras tanto, Jack continua asistiendo a las clases de ciencia, pero estas ya nunca más volverán a ser las mismas, nuestro querido y simpático Prof. Gordon no se comporta del mismo modo, y no hace muy buena cara…

Si queréis saber que os deparará el resto de la peli, tendréis que comprobarlo vosotros mismos… eso sí, el rato entretenido está asegurado! Aprender a arreglar una tubería no aprenderemos, eso se lo dejamos a Bricomanía, pero como repartir hostias a diestro y siniestro, con destornilladores, tuberías y otros enseres de fontanero, será lo nuestro!

Muy recomendable para los fans de la serie B, y encima parece ser que tendremos una segunda parte y todo!

Muertos y Enterrados (1981)

Muertos y Enterrados (1981)

Muertos y Enterrados (1981)

Película de culto de los 80’s donde las haya, y que todo fanático del cine zombi (lo digo por los neófitos que van apareciendo al mismo ritmo que pelis, libros y comics actuales, es decir a raudales); tendría que tener en su colección o estar en su lista de pelis favoritas.

Eso sí, en esta cinta no vais a encontrar zombis romerianos ni zombis corre-caminos y mucho menos infectados. En Muertos y Enterrados, nos encontramos (pos-eso); no muertos o muertos vivientes, o lo que es lo mismo, zombies! Casi seguro, que ni la mitad de mendrugos auto-proclamados fanáticos (que no fans) de los zombis NO conoce esta obra magna del cine de terror ochentero, y la otra mitad, cuando la visionen, la considerarán o bien una mierda o me esperaba otra cosa… Insensatos!

Desde este blog hacemos siempre el mismo llamamiento, cada peli tuvo su momento, y no me podréis negar que Muertos y Enterrados, es un peliculón donde los haya! Tiene todos los elementos para serlo: zombies o no-muertos por doquier, sangre y gore, teturcias y una idea muy buena, dando frescura y originalidad al género zombie, capaz de presentarnos unos zombies no-necrófagos, y que el film no tenga ni pies ni cabeza.

El mérito de este éxito en gran parte reside en su equipo (o crew) con nombres de peso dentro del género de terror. Ya en la portada del dvd podemos leer de los creadores de Alien, sí cierto es, contamos para su guión se contó con Ronald Shusett y Dan O’Bannon. Aunque este último para mí, tiene la doble importancia de ser el director de la divertida e magnífica, El Retorno de los Muertos Vivientes (The Return of the Living Dead, 1985). Su director, Gary (A) Sherman anteriormente, ya había dirigido otro título del género, Raw Meat (1972) conocida por aquí como Subhumanos. Posteriormente, se encargaría de la 3ª entrega de Poltergeist (1988). Aunque Sherman, no haya realizado muchas pelis de terror, Dead & Buried es una peli de culto donde las haya!

Curas y Cuidados Intensivos

Curas y Cuidados Intensivos

Muertos y Enterrados (dir: Gary A. Sherman – Dead and Buried, 1981) nos traslada a un pequeño pueblo costero americano llamado, Potter’s Bluff. Empezamos un tanto surrealistamente, hablando ya que un fotógrafo (Christopher Allport) que esta haciendo fotos por la playa es seducido por una rica pueblerina (Lisa Blount). Mientras la chica nos los va despintando, ahora te me quito esto, ahora te enseño un poco de teta, el resto de lugareños acabará cepillándose al fotógrafo… si es que ya lo dice la gente de pueblo, que los modales de los de ciudad dejan mucho que desear!!

Pero lo que parecía un tranquilo y reposado pueblecito de Rhode Island, tiene ocultos secretos… Extraños asesinatos empiezan a sucederse, sin ningún tipo de explicación lógica no motivo aparente (móvil); pero la mayoría destacan por su crueldad: animales, vagabundos, familias enteras,…
El sheriff del pueblo, Dan Gillis (James Farentino) investiga los “extraños” sucesos, y con la ayuda del médico del pueblo (Joseph G. Medalis) irá desentramando hechos espeluznantes!

Sólo una persona de Potter’s Bluff parece contenta con tanta muerte,  William G. Dobbs (Jack Albertson), encargado de las pompas fúnebres, y un enamorado de su trabajo, hasta el punto que lo convierte en arte. Cada paso que da Gillis irá descubriéndole cosas inexplicables, hasta el punto de ser una locura o incomprensibles para la psique humana! Y es que el hecho que todo un pueblo esté involucrado en algo tan turbio, nada bueno augura!

En Muertos y Enterrados, destacamos el pequeño papel de un joven Robert Englund (Harry), interpretando a un tranquilo lugareño; y el papel de Janet (Melody Anderson), esposa del sheriff Gillis. Como descubriremos todos estan metidos en algo raro, raro, raro!

Pueblo de Potter's Bluff

Pueblo de Potter's Bluff

En resumen, interesante cinta de terror, capaz de aportar frescura e ideas nuevas al género zombie, con dosis correctas de sangre y gore muy bien elaborados; así como los efectos de maquillaje de los cadáveres hechos por Stan Winston, son dignos de mención. Destacar también el giro argumental del final, todo y que se veía a venir, la verdad es que el film sabe acabar muy bien, no nos defrauda ni nos sentimos engañados, por vete tu a saber qué chorrada de explicación o idea sacada de la chistera por el director de turno.

Dead & Buried es una GRAN película de zombies con unos muertos vivientes, muy vivientes, nunca mejor dicho!

La Lengua Asesina (1996)

La Lengua Asesina (1996)

La Lengua Asesina (1996)

Esta bizarrada de tres pares de cojones es una co-producción anglo-española haciendo intento de serie B. Pero y sin ánimo de engañar a nadie, antes de visionarla, ya sabía en que fregado me metía.

En sí misma, La Lengua Asesina es un truñaquen bizarro mezcla de Las aventuras de Priscilla, la Reina del Desierto (1994), una road movie + un intento de slasher (pero de los malos). Pero esta mezcla se subgéneros hace que se nos quede corta en todos los sentidos, y no destaque especialmente, ni por ser una peli de terror (slasher) ni por ser una loca y violenta road movie con toques de humor. Quizás podamos definirla como una cinta bizarra del cine apañol con muchos toques Kitsch (que no sé muy bien que significa este vocablo, pero que en esta reseña queda de puta madre!) Jajajajajajaja

Jefe Screw (Robert Englund)

Jefe Screw (Robert Englund)

Los únicos puntos fuertes del film son básicamente, los actores reclamo que aparecen en la misma, puesto que por el sólo hecho que salga nuestro querido “FreddyRobert Englund ya vale la pena, aunque sea sólo un visionado; la prota principal, Melinda Clarke, que se pasea casi toda la peli en cueros, nunca mejor dicho. Sólo las mentes malsanas y perversas como la nuestra, encontrarán esto de lo fetichista y excitante… Uuhhmm!!! Y encima marcándolo todo!
Otro personaje a destacar, aunque este cuesta mucho más en reconocer será, Doug Bradley, nuestro HellraiserCabeza Pincho de toda la vida, vaya!
Otro de los puntos fuertes es la participación de Fangoria (Alaska + Canut) como BSO de La Lengua Asesina, como mínimo la edición en dvd incluye el videoclip, que os ponemos en la reseña.

Quizás algunos también le encuentren mérito al film ser una co-producción española; yo en cambio, no lo veo como una ventaja, ya que ciertas pelis de Almodóvar y ésta, no distan mucho… cine Kitsch en estado puro! Eso sí, supo aprovechar la puerta que abrió El Día de la Bestia (dir: Álex de la Iglesia, 1995), ya que la presentaron en todos los festivales del género (Sitges, Fantasporto,…) Seguramente, para demostrar al resto que en Ejspáña también se sabían hacer pelis de esta… índole!

La Lengua Asesina (historia y dir: Alberto Sciamma – Killer Tongue, 1996), empieza como una road movie en toda regla. Una joven y guapa ladrona, Candy (Melinda Clarke) se recluye en una gasolinera de monjas, mientras que su novio, Johnny (Jason Durr), pasa sus días, en un extraño sistema de prisión con trabajos forzados.

Johnny y el resto de prisioneros están vigilados día y noche, por un histriónico, Jefe Screw (Robert Englund), que les hace dormir en una especie de vagón de tren y picar piedra durante el día. Dentro del grupo de presos se encuentra, Doug Bradley.

A tan sólo 4 días de la liberación de Johnny, Candy con sus teñidos caniches se pira de la gasolinera-convento, dejando atrás a Rita (Mapi Galán), una buenorra novicia muda. Esa misma noche caerá un extraño meteorito en la región que lo cambiará todo.
Candy se transformará en una atractiva fémina con una lengua gigante voraz y los caniches se transforman en drag queen’s, como sirvientas de la nueva Candy!

Poco a poco, el meteorito irá afectando en mayor o menor medida a nuestros protagonistas, incluidos Johnny & Rita; y la trama irá haciendo que todos los personajes se vayan encontrando para bien o para mal.

Evidentemente, una parte muy importante de este film, casi como un actor más, será la lengua asesina (el intento de slasher e instrumento mortífero). Dotada de personalidad y voz propia, creará una simbiosis inseparable con Candy. Al final de la peli, eso sí, su relación degenera hasta parecer Escenas de Matrimonio, a lo Pepa & Abelino.

Candy & Lengua... digo Pepa & Abelino!

Candy & Lengua... digo Pepa & Abelino!

El humor suele ser bastante forzado y el gore más bien escaso, aunque los FX’s están bastante acertados sobre todo con la lengua. El toque kitsch, glam, homo o como cojones queráis llamarlo, lo forman las 3 drags + el joven efebo imberbe (ex caniches teñidos), convirtiendo sus escenas en las más bizarras de toda la peli.

En definitiva, se me hace difícil recomendar a alguien esta cinta tan bizarra, por que como muy bien he mencionado anteriormente, es un intento de tantas cosas a la vez, que se queda a medio camino de todo. Sólo para aficionados al cine… rrarro-rrarro-rrarro! (Léase como Papuchi!)

Zombie Strippers! (2008)

Zombie Strippers! (Dir: Jay Lee, 2008)

Zombie Strippers! (Dir: Jay Lee, 2008)

¿Cuál sería el resultado de mezclar: zombies, sangre, serie B, tetas, Jenna Jameson y Robert Englund?
Pues sin lugar a dudas, Zombie Strippers! Con todo lo que eso conlleva, para que engañarnos!

A priori, el primer reclamo para el público macho ibérico, es sin lugar a dudas (chicos, y ya sabéis lo que dice el dicho…) es Jenna Jameson! Mega actriz porno americana cuenta con pocas apariciones en el cine convencional, una de ellas sería Evil Breed: The Legend of Samhain (Dir: Christian Viel, 2003), y que esperamos algún día haceros la reseña de la peli… Sólo por verla a ella, más de uno la habrá visionado! Bueno, y si a eso, le añadimos un elenco de strippers… tetas y pechugas por doquier!

El segundo reclamo (dependiendo de la depravación personal) sería ese pedazo de actor que es Robert Englund… sí, para los neófitos, el GRAN Freddy Krueger!

Y como último reclamo, nos encontramos con nuestros queridos zombies. Desengañémonos, en los 90’s hubiese sido imposible hacer una peli de zombis strippers, pero hoy en día que estamos zombificados, y tenemos zombis hasta en la sopa, pues no nos extraña encontrarnos con este título.

Zombie Strippers! (Dir: Jay Lee, 2008) es sin duda, una peli de serie B moderna, y verla con otras pretensiones o aspiraciones seria un completo error. Una vez entendida como un film de entretenimiento, zombies, sangre, tetas y más tetas; no nos llevaremos una decepción!

La trama nos sitúa en un futuro no muy lejano, pero sí surrealista, sobre todo lo entenderán los que estén atentos a las noticias, donde unos laboratorios, Industrias W, han desarrollado una sustancia tóxica. Esta toxina tiene fines militares y se utiliza para reanimar a los muertos por la falta de efectivos, y reactiva la función motriz del cerebro (Toma, base empírica!)

Jenna Jameson en modo zombie

Jenna Jameson en modo zombie

Como toda peli zombie que se precie, Industrias W tiene un incidente con el virus de marras, y avisan a una unidad del ejército de tipos/as duros/as que beben Napalm y mean fuego! Atención al diálogo-presentación de dicha unidad por que no tiene desperdicio!
El virus convierte a uno en un súper-soldado y como conejillo de indias se están utilizando voluntarios sin pasta (clase media). Pero el virus se está mutando, y si se transmite de hombre a hombre, este se deteriora; en cambio con las chichas (sexo fuerte), no sucede esto.

Evidentemente, la misión del mini-escuadrón será “limpiar” el lugar, por eso se meten al trapo. Momentos de FX’s de pena, con digitalización a tutti plen, sangre, disparos, disparos electromagnéticos,… Pero fallan en el intento, pues un miembro del comando es mordido, y para que sus propios compis de equipo no se lo cepillen, el sujeto se escapa. Y dónde se refugia ¿? Obvio, en un Show Girls! El Rhino, un club muy exclusivo con clientes muy exclusivos! Como veis la peli está sembrada de buenos diálogos!

En el club descubriremos un elenco de chicas cañón, con buenos argumentos para que como mínimo, le echemos un visionado a la peli:

  • Cat (Jenna Jameson), nuestra guest star. Lee y entiende a Nietsche!
  • Jeannie (Shamron Moore), la eterna rival de Cat
  • Jessy (Jennifer Holland), la pura y virginal stripper novata. Baila para la colostomía de su abuela… Y eso que cojones es ¿?
  • Lilith (Roxy Saint), la gótica stripper, idolatra a Cat. Otra celebrity en el reparto, pues es cantante y compositora.
  • Sox (Penny Drake), una exuberante pelirroja.
  • Berenge (Jeanette Sousa), la stripper autista.

Después que nuestro soldadito haga de las suyas con Cat, el negocio empieza a ir viento en popa a toda vela, ya que los clientes “exclusivos” acudirán en masa para ver las zombie strippers. Lo que pase eso sí con ellos, es harina de otro costal!

Al frente del negocio nos topamos con Ian Essko (Robert Englund), un histriónico pero divertido jefe; Madame Blavatski (Carmit Levite), una especie de meretriz de las chicas y nuestro querido Paco (Joey Medina), el “chispas” del local, destacamos su amistad con Pepe! Jajajajajaj…

Evidentemente, para el final no podía faltar la acción, tiros, explosiones, sangre, vísceras, mordidas, mutilaciones, desmembramientos (en sentido real inclusive), tetas, carne y bailes. Destacamos el duelo de gatas entre Cat y Jeannie, incluyendo demostración de ejercicios kegel o gimnasia vaginal, con lanzamiento de bolas, y el baile también vaginal de Lilith y Sox que le dedican a un misofóbico Robert Englund! Uuuuhmmmm… Al rico marisquito!

Incluye un final apocalíptico, a lo Resident Evil (cualquiera de sus entregas), donde se elabora una declaración de principios en pro de los zombies! A veces, suerte de las tetas, aunque sean purulentas!

Zombie Holocaust en Inferno Club

Zombie Holocaust en Inferno Club

Zombie Holocaust en Inferno Club

“Alguien se ha dejado la música encendida…”

Este sábado 12/12 en Inferno Club tendrá lugar la Zombie Holocaust, una pútrida y divertida fiesta zombie en Barcelona!

2 DJS (GOTH/SINISTER/ELECTRO)
+ DJ OSKURA (Eyaculación Post Mortem, Monster Museum, La Oscura Ceremonia)
+ DJ LANCELOT (Inferno Club/Xcalibur)

+ Si vienes caracterizado de zombie participa en nuestra COPA ZOMBIE AL MEJOR NO-MUERTO (no válidos/as los caracterizados desde nuestro taller de Sara Vila Rovira)

+ Si no vienes caractarerizado de zombie TE INFECTAMOS NOSOTROS (Maquilla SARA VILA ROVIRA)

+ Sorteos de ultratumba por gentileza de Die-6/Lekim T-Shirts y de The Monster Museum.

+ Stand The Monster Museum (ojos, dedos y cerebros humanos)

+ Stand Die-6/Lekim T-Shirts (camisetas podridas)

+ Proyección Zombie (con subtitulos): The Return of the Living Dead (dir: Dan O’Bannon 1985), Dead Snow (dir: Tommy Wirkola, 2009) & Zombie Strippers (dir: Jay Lee, 2008)

Colaboran: Die-6/Lekim T-Shirts, The Monster Museum y Nekrofilmicos Blog.

Para todos los fans de los zombies, los no-muertos, infectados, revenants, y demás seres de ultra-tumba… no os podéis perder la mejor propuesta para que este fin de semana, no os quedéis en vuestras cuevas, sarcófagos y tumbas putrefactas!!! Zombie Holocaust!!!

Fiesta Zombie Holocaust

Fiesta Zombie Holocaust

Terror sin fin (1993)

Título original: Night Terrors
Año: 1993
Director: Tobe Hooper
Guión: Rom Globus y Daniel Matmor
Reparto: Robert Englund, Zoe Trilling, Alona Kimhi, William Finley

Supongo que la mayor parte de los que leen esto conocen a Tobe Hooper, un tipo que nos ha provocado desde siempre las peores pesadillas, “gracias” a su mítica matanza de Texas. Pero las cosas como son; Hooper es un cineasta muy irregular y mediocre en demasiadas ocasiones. Puede crear obras de arte terroríficas (La matanza de Texas, La casa de los horrores…) y películas infumables (Combustión espontánea, Cocodrilo…); es capaz de hacer filmes divertidos (La matanza de Texas 2, Lifeforce. Fuerza vital…) y otros poco más que pasables (Mortuary, Trampa mortal…). No tiene una carrera brillante como la de Carpenter, o los grandes éxitos de Wes Craven, pero ha demostrado pasión hacia el género de terror con todos sus títulos, que seguirán aumentando con el paso de los años, pues ahora se encuentra rodando la adaptación de From a Buick 8, del gran Stephen King. La conclusión es que hay que andarse con ojo al sentarse a ver una peli de este hombre, que lo mismo te sorprende que te aburre soberanamente. ¿Y en cuál de las categorías antes propuestas, se halla Terror Sin Fin? Pues tiene elementos de todas y cada una: consta de momentos muy buenos, partes aburridas, personajes interesantes, otros no tanto, muertes escasas pero bien avenidas… La sensación final es la de haber visto un largometraje histórico de terror, con mucho sexo de por medio (algo positivo, esto último).

El principal punto a favor del filme son las interpretaciones del tremendo Robert Englund, al que todos recordarán por su asesino del sombrero, el jersey de rayas, las cuchillas y la cara quemada. Por si alguien aún duda, estoy hablando de Freddy Krueger, al que siempre ha prestado sus peculiares rasgos. Y digo interpretaciones, ya que Englund da vida al Marqués de Sade y a un descendiente suyo, Paul Chevaller, estando magnífico en ambos, al representar a dos monstruos de carne y hueso, enfermos de lujuria y que no dudan en hacer el mal a los demás. La película empieza centrándose en su personaje del Marqués de Sade, que le viene que ni pintado, acostumbrado siempre a meterse en la piel de villanos. El aristócrata es torturado de mil maneras, para acabar encerrado, mientras reflexiona sobre todo el mal que ha causado, actuando como punto de partida de la auténtica película.

El verdadero filme se desarrolla en 1993, en Alejandría, donde una joven de muy buen ver llega, para reencontrarse, tras seis meses, con su padre, un arqueólogo que está a punto de hacer un descubrimiento fundamental para la Historia. Al poco de llegar, la chica, llamada Genie, se introduce en un mundillo que no le conviene, relacionado con la magia negra y los lujuriosos juegos de Chevaller. Poco a poco, Genie comienza a sufrir visiones terribles, mientras sus seres queridos son asesinados. Aquí se encuentran los dos puntos que se enlazan con la historia de Sade: Chevaller, descendiente suyo, y Genie, muy parecida físicamente a una amante de Sade, que le traicionó. Por eso parece que Chevaller se quiere vengar, manipulando a la chavala, con una crueldad que no tiene nada que envidiar a la de su sádico antepasado.

Todo el metraje está plagado de momentos semieróticos, protagonizados casi siempre por Genie, que se enamora de un moro del lugar. Y esas escenas son una gozada, porque la chica, rubia y jovenzuela, no está nada mal, pero tras esta película, apenas volvió a hacer nada para el cine (un disgusto). Muchas de esas situaciones están envueltas en un halo misterioso y casi metafórico, que vaticinan el horror por el que deberá pasar Genie. En ocasiones, esto se logra, pero muchas veces resulta aburrido.
Terror Sin Fin tarda demasiado en arrancar y parece que Hooper no sabe hacia dónde va su peli en ciertos instantes. Claro está que es una cinta de horror, pero el terror sin fin del título no se ve por ningún sitio. El director quiere provocarlo con unas imágenes muy oníricas, pero en realidad sólo lo logra con las apariciones de Englund. La angustia que experimenta la chica está bien llevada, pues es buena actriz (Hooper, encontrando a scream queens es único), como el momento en que va a ser asesinada por Chevaller, pero a veces se hace repetitiva la situación.

Nunca será uno de los grandes títulos de su director, ni mucho menos del cine de miedo en general, pero merece la pena echarle un vistazo, ya que Hooper, al menos, no hace siempre la misma película, sino que se atreve con diversos tipos de miedo. En este caso, se trata del miedo al exceso y a lo oculto de Oriente. Ideal para los completistas de la obra del tito Tobe y de Yoram Globus, productor del filme.

By Mario

8ª Participación para el concurso, de la mano de…… Mario!

Pesadilla Final – La muerte de Freddy (1991)

Pesadilla Final - La Muerte de Freddy (dir: Rachel Talaly, 1991)

Pesadilla Final - La Muerte de Freddy (dir: Rachel Talaly, 1991)

Título original: Freddy’s Dead: The Final Nightmare
Año: 1991
Dirección y guión: Rachel Talalay
Reparto: Robert Englund, Lisa Zane, Yaphet Kotto, Tom Arnold, Johnyy Depp

Recuerdo que cuando estrenaron esta película en el cine de mi pueblo, viendo el póster, donde aparecía un Freddy que extendía su mano hasta parecer traspasar el papel con su garra de cuchillas, me acojonaba hasta límites insospechados. Mi corazón quería ver la película con todas sus consecuencias, pero mi cabeza me decía que huyera, pues sólo el póster me iba a producir más pesadillas que a los habitantes de Springwood.
Además, el visionado del largometraje iba acompañado de unas gafas 3-D, lo que convertiría el pase en una horrible experiencia que podría marcar mi carácter para siempre, pues el amigo del jersey de rayas no tendría límites y podría caminar entre las butacas, entre los espectadores de la sala.

Yo sólo contaba seis tiernos añitos, pero en esa época ya comenzaba a estar interesado por el cine de terror y sus personajes, gracias a programas como Alucine de La 2, justo después del partido de Liga de los sábados. No conocía ninguna de las películas anteriores de la saga, pero mi mente ya sabía quién era ese tipo de las cuchillas y cómo se las gastaba. De todas maneras, mi madre me acabó llevando a ver la peli junto a unos amigos, a pesar de que intentó disuadirme (no penséis que mi madre es tan cruel y macabra), y yo no paraba de temblar e imaginarme cómo sería la película, minutos antes de su inicio. Pero me llené de valentía y me coloqué las gafas tridimensionales.

La pantalla se llenó de luz y Krueger empezó a hacer de las suyas. Y toda la sala estalló en mil carcajadas y en murmullos de ¿pero esto qué es? Recuerdo que, pese a mi juventud y a la impresión que me provocaba cada aparición del monstruo, pronto dejé de tener miedo y me comencé a aburrir bastante.

El filme cuenta la historia de un chaval amnésico, que cree ser el hijo de Freddy, pues no le asesina nunca en sus sueños (realmente idiota una de las primeras escenas, en la que el chico cae rodando por una ladera durante un minuto, sin parar), pero que en realidad está siendo manipulado por Fred para llevarle hasta su verdadera hija, que ayuda a un grupo de jóvenes con problemas.

Tras la penosa muerte del que parecía el protagonista, tras caer desde el cielo hasta una cama de pinchos, los chicos problemáticos viajan hasta Springwood, de donde no pueden escapar. Allí ya no quedan niños, pues todos fueron asesinados por Krueger, y sus padres se han vuelto locos, pensando que siguen ahí. Uno de esos padres es Tom Arnold, que nadie sabe muy bien qué pintaba por allí.

Cuando los chicos deciden pasar la noche en la vieja casa de Krueger, es cuando empieza lo interesante: un cúmulo de despropósitos y muertes que parecen sketches de Cruz y Raya. Por ejemplo, un adolescente que es introducido por Freddy en un videojuego, otro que fallece tras la explosión de su audífono, Johnny Depp en la tele en un anuncio contra la droga, la aparición de una mujer que introduce un bastoncillo para los oídos en la oreja de uno de ellos y lo saca por la otra…

Aquí Freddy se ha convertido en una parodia de sí mismo, algo que se percibía en anteriores entregas de Pesadilla en Elm Street, pero que aquí llega a resultar penoso y doloroso para las retinas del espectador. Nada provoca miedo y las secuencias que pretenden ser más surrealistas y oníricas, como al llegar al pueblo de Springwood, son aburridas y faltas de calidad. Parecen dirigidas por un David Lynch borracho y puesto de farlopa hasta las cejas. Las muertes, a pesar de ser originales, no te lo hacen pasar mal, como ocurría en otras películas del personaje. Y todo por culpa de la New Line Cinema, que quiso rizar el rizo con esta última entrega, y de su directora, que había participado en el departamento de producción de las anteriores pesadillas.

Por otro lado, se puede prescindir perfectamente de las gafas, ya que sólo hay dos o tres momentos en el filme, donde diversos objetos salen de la pantalla, y tampoco es que maravillen, ni mucho menos. Y el final es lo peor de lo peor, pues a Freddy se le concede una entidad demoníaca, tras un pacto hecho en el Infierno, siendo protegido por tres espermatozoides de fuego (si veis la película, me entenderéis), que posibilitan que vuelva a la vida siempre. Por ello, la protagonista ha de adentrarse en los sueños de Freddy, armada con ¡unas gafas 3D!, para acabar definitivamente con él y con la franquicia, que aquí llega a una degeneración extrema.

Sin duda, la peor película de Pesadilla en Elm Street, cuyas mejores bazas son su título y, como no, la interpretación de Robert Englund, siempre genial en su papel, aunque aquí parezca un Jim Carrey sin gracia. Pero como todos sabemos, fue seguida de más entregas y ahora esperamos el remake de la primera parte, que seguro superará a esta última pesadilla, inferior incluso a la nefasta segunda parte.

By Mario.

Aquí tenemos la 5ª participación en el concurso, de la mano del prolífico Mario. Gracias y suerte!